Durante años buscamos el nombre de la variedad de una naranja que disfrutamos cada año en nuestra huerta que conservamos injertada en uno de los limoneros más antiguo del huerto, con más de 120 años.
He escuchado hablar de la naranja Berna como la gran naranja tradicional del Valle de Ricote, pero investigando y preguntando a gente mayor de la huerta, he descubierto que es más antigua. Antes de la Berna existía aquí la llamada “naranja común” o “Blanca”. Una naranja redonda, con pepitas, la de toda la vida. La que había en Ojós, Ulea, Villanueva y por todo el valle antes de que llegaran las variedades comerciales modernas.
De aquellas naranjas antiguas surgió después la Berna seleccionada que se hizo famosa. Lo triste es que casi desaparecieron. Se arrancaron árboles, se injertaron otras variedades y poco a poco se perdió hasta el nombre, pero nosotros conservamos aún un injerto que siempre mantuvo la familia para disfrutar de su exquisito sabor pero con pepitas que queremos mantener en el tiempo para no olvidar nuestra historia cítrica, herencia de lo que somos.