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LA HUERTICA

Sabores de Otoño: Lentejas de Armuña con Calabaza y Tomillo

En La Huertica creemos que cocinar es la mejor forma de cuidarnos, de mimarnos y de demostrar amor infinito. Cada legumbre, cada verdura y cada tarro de conserva cuenta la historia de quienes siguen cultivando la tierra con respeto. Siendo testigos de este proceso desde la semilla, el principio de todo. Siempre hemos pensado, que apostar por productos nacionales y de calidad no es solo una elección gastronómica: es un compromiso con nuestra tierra, con las personas que la trabajan y con nuestra propia salud. Hoy queremos hablaros de los sabores del otoño tan característicos de nuestra tierra mediterránea. El otoño en Ulea huele a tierra húmeda, a cocina encendida y al puchero de la abuela, siempre a fuego lento. Huele a madera quemada y aire frio. Es tiempo de mantas, de mesas compartidas y de esos guisos lentos que llenan la casa de aromas familiares. En La Huertica, esta época nos inspira a volver a lo esencial: al sabor auténtico de las legumbres y a la cocina de toda la vida. Las legumbres siempre han sido el corazón de la cocina española y de La Huertica: garbanzos, lentejas, judías… ingredientes humildes que durante generaciones han alimentado a familias enteras. Por eso, en La Huertica siempre apostamos por legumbre castellana siempre de la mágica tierra de los campos de Castilla y León. Nos las proporciona José nuestro zamorano favorito que hace posible que nuestros pucheros estén llenos de alma. Hoy, más que nunca, queremos reivindicar el valor de nuestra dieta mediterránea. Este otoño, deja que el sabor te abrace. Llena tu mesa de tradición, de producto auténtico y del cariño que nace cuando haces la cosas con amor. Nuestras legumbres castellanas, cultivadas con mimo en tierras de interior, conservan ese carácter puro: grano entero, textura firme y sabor de verdad. No necesitan más que agua, tiempo y cariño para transformarse en un plato que reconforta cuerpo y alma. Así cocinaban nuestras abuelas, sin prisa, dejando que cada burbuja contara su historia. Nada sienta mejor que un guiso casero en los días fríos.Un potaje de garbanzos con espinacas, unas lentejas con verduras de temporada o unas alubias con arroz son platos que nutren sin artificios. En La Huertica te lo ponemos fácil: encontrarás legumbres secas de producción nacional y verduras frescas listas para que el otoño sepa a hogar. Os dejamos una receta sencilla, muy acorde con la temporada. Receta: Lentejas con calabaza y tomillo Sofríe cebolla, ajo y pimiento en aceite de oliva. Añade la calabaza troceada y las lentejas castellanas. Cubre con caldo vegetal y deja cocer a fuego lento. Justo antes de servir, añade una ramita de tomillo fresco. Un plato sencillo, nutritivo y lleno de color.   Haz clic aquí

El pimiento, de cualquier clase y de cualquier forma, pero en la mesa.

  Septiembre se despide de nosotros en breve, iniciando esa transformación que todos andamos esperando. Las temperaturas más suaves y la caída de las hojas ofrecen un paisaje lleno de color y serenidad. Es un momento especial para la reflexión, la introspección y para disfrutar de nuestra huerta sin el calor sofocante del verano. Dejamos atrás los riegos continuados para evitar la sequedad en las verduras de verano. Y aunque en nuestra península se cultivan estas verduras durante todo el año, siempre con menos productividad, le decimos adiós a los calabacines, pepinos o tomates jugosos, que a partir de ahora procederán de invernaderos naturales. Los pimientos resisten mejor a la bajada de temperatura, sobre todo el Lamuyo o gordo, que es de temporada invernal, por eso es más grueso para defender a sus semillas del frío. Me encanta el pimiento de cualquier modo… ¿A quién no le gustan los pimientos? Ese crujido fresco, ese sabor dulce… Ya sea que quieras poner en la mesa una cremosa sopa de pimiento, un pimiento relleno al horno o asarlos hasta que adquieran ese delicioso sabor dulce, los pimientos siempre son un éxito. Y la mejor parte… ¡Puedes almacenarlos y congelarlos fácilmente, para que siempre los tengas disponibles! Todos conocemos los pimientos verdes, rojos, amarillos y naranjas, pero ¿sabías que incluso hay pimientos morados? Y lo que es aún más especial: todos esos colores pueden crecer en la misma planta. ¿Cómo es eso? Los pimientos verdes son en realidad pimientos jóvenes, no maduros. Se recogen temprano y, por lo tanto, tienen un sabor ligeramente amargo, más fresco y herbáceo. Si los dejas más tiempo en la planta, se convierten en pimientos amarillos, naranjas y rojos, que son más dulces porque están completamente maduros. Asar el pimiento en el horno realza deliciosamente su sabor, adquiere un sabor más intenso y es perfecto para añadir a sopas o salsas. Precalienta el horno a 200 grados y coloca los pimientos en una bandeja o papel de hornear. Ásalos durante unos 20-30 minutos, hasta que la piel se ennegrezca. Déjalos enfriar (mejor en una bolsa de plástico) y luego simplemente pela la piel y retira las semillas. La muhammara o crema de pimientos y nueces es una elaboración originaria de Alepo (Siria) que se suele servir a modo de dip con algún tipo de pan plano, como el pan de pita. Es ideal para compartir mesa con una cerveza bien fresquita a la hora del aperitivo, aunque también se puede usar para salsear ensaladas, pescados, carnes, verduras, etc. La receta original lleva melaza de granada, pero es un ingrediente difícil de conseguir y lo hemos sustituido por miel y zumo de limón. Recomendamos prepararla de un día para otro, esta es una de esas recetas que gana con el reposo porque el sabor se acentúa y la textura se asienta. Ingredientes: Para 6 personas Pimiento rojo asado 230 g Diente de ajo 2 Nueces 75 g Miel 15 ml Zumo de limón 5 ml Cayena molida, 1/2 cucharadita Pimentón dulce o picante, 1/4 cucharadita Comino molido 1 cucharadita Aceite de oliva virgen extra 50 ml Sal fina al gusto Pimienta negra molida al gusto Para preparar esta crema de pimientos se necesita una batidora y, como en este caso la consistencia adecuada es bastante basta, no es necesario que sea potente, ni robot de cocina, ni nada parecido. Solo hay que triturar groseramente los pimientos asados (escurridos) con las nueces, los dientes de ajo (pelados), la miel, el zumo de limón, la cayena molida, el pimentón, el comino y salpimentar al gusto. Que os aproveche… Haz clic aquí