Ya llevamos un par de semanas comiendo mandarinas de mi huerto y ¡qué ricas, por cierto! Pero ¿qué es lo que sabes de esta rica fruta que es el primer cítrico de temporada que nos metemos en la boca? La mandarina es el fruto del mandarino, un árbol frutal cuyo origen no está del todo claro. Los científicos siguen rastreando su historia pues, aunque se sitúa probablemente en alguna zona de la actual China hace miles de años, la complejidad de las mutaciones y diversificaciones de las plantas más primitivas dificultan trazar un árbol genealógico preciso. Mi abuela decía, “naranjas de la China y mandarinas de la Conchichina” En cualquier caso, la mandarina es la madre de una serie de grandes variedades de esta fruta que a su vez se subdividen en distintos tipos. A día de hoy se continúan desarrollando nuevas semillas en busca de mandarinas con características concretas, como una mayor cantidad de zumo, más azúcar o resistencia a enfermedades concretas. Clementinas. Es un cruce entre mandarina y naranja silvestre, fruta desarrollada por Clement Rodier a finales del siglo XIX en Argelia. Suelen distinguirse por tener un color anaranjado más brillante e intenso, algunas con tonos más rojizos, son más chatas y suelen tener un tamaño más grande. La gran mayoría no tienen huesos o pepitas, la piel es más lisa y fina y fácil de pelar. Son muy dulces y aromáticas. Algunos de sus tipos comerciales más extendidos son: Arrufatina, Clemenules, Marisol y Oronules. Híbridos. De mutación natural del cruce entre especies, sobre todo entre mandarino y naranjo o mandarino y pomelo, a menudo de forma espontánea natural o desconocida. El híbrido más popular en España es la Clemenvilla o mandarina Nova, híbrido entre el clementino fino y Tangelo Orlando (cruce de pomelo y mandarino). Satsumas. De origen japonés, es una variedad de mandarina ampliamente extendida por España. Las hay con y sin semillas, y su temporada puede extenderse hasta casi o entrado el verano. Suelen ser las mandarinas más pequeñas, más amarillentas o pálidas y algo ácidas, no tan dulces. Clausellina, Iwasaki, Okitsu y Owari son de las más comunes, y me suenan todas a moto. La Huertica no las trabaja por falta de azúcar. La primera que cogemos nosotros es la Clementina, la que tenemos ahora, es una mandarina pequeña y fácil de pelar, con un sabor agridulce y jugoso que la convierte en un bocado delicioso. Tiene alguna pepita, pero con mucho zumo. Esta variedad suele estar disponible desde finales de septiembre hasta principios de enero. Esta variedad se cultiva principalmente en Murcia. La Nova es una mandarina de tamaño medio con una piel fina y un sabor dulce y ligeramente ácido. Es perfecta para consumir fresca o para utilizar en postres y mermeladas. Esta variedad es una de las más populares en España. Se puede encontrar en el mercado desde mediados de noviembre hasta marzo. A vosotros os encantan…