LA HUERTICA

Las Razones de la Crisis del Campo

Las Razones de la Crisis del Campo

Y el campo sigue en huelga ¿sabéis por qué? Porque todo lo que os cuentan SON MENTIRAS.

 

Como os hemos ido contando la verdad de nuestros problemas, semana tras semana en estos doce años, ya sabéis que el calor extremo y la sequía, los incendios forestales, las inundaciones y las tormentas han asolado Europa, y nos hacen a todos más vulnerables.

 

Ya os contaba a muchos, en mi paso por Madrid, que la agenda ambiental 2030, no es para nosotros una barrera, si no un objetivo. Solo queremos que nos ayuden a conquistarlo. Pero, resulta que no es ese el objetivo para ellos, si no la excusa para apartarnos de su hoja de ruta.

 

Tened claro que los agricultores y la naturaleza somos aliados: son los mercados, las subvenciones y la falta de una regulación adecuada los que obligan a los agricultores a elegir desesperadamente entre la producción industrial y la quiebra. Además, la agricultura industrial es solo una práctica de los grandes, los pequeños agricultores trabajamos debajo del árbol.

 

Hay que animar y recompensar a los agricultores que producen alimentos de forma compatible con la naturaleza, y hacerlo para las generaciones venideras. La tierra debe ser para quien la RESPETE.

 

Pero los políticos y los grandes grupos de presión agrícolas culpan a la legislación ambiental europea de nuestra huelga y la verdad está muy lejos de esa afirmación.

 

Los agricultores europeos nos enfrentamos a una crisis real. En sólo 15 años, la UE ha perdido casi el 40% de sus agricultores, casi exclusivamente pequeños y medianos, que han quebrado o han sido comprados por sus competidores, cada vez más grandes. Nosotros estamos ahogados pero si sobrevivimos es gracias a vosotros. Gracias a ellos 5000 kilos de nuestro limón va a ir al suelo.

 

Entre los muchos problemas a los que se enfrentamos los agricultores, destacan tres:

En primer lugar, las subvenciones, la normativa y los mercados de la UE están orientados a beneficiar a los más grandes. El reparto de las subvenciones públicas a través de la Política Agraria Común (PAC) de la UE recompensa a los mayores terratenientes y a las explotaciones más industrializadas, ya que la mayor parte de los fondos de la PAC se distribuye en función de las hectáreas de tierras agrícolas en propiedad.

En segundo lugar, la gran distribución y las empresas alimentarias imponen precios bajos a los productos de los agricultores.

En tercer lugar, las multinacionales agroquímicas exprimen a los agricultores al subir el precio de los insumos, como las semillas híbridas, los plaguicidas, los fertilizantes y los medicamentos para animales. Esto expulsa del mercado a los pequeños productores, ya que sólo las explotaciones industriales pueden sobrevivir vendiendo a precios bajos, mientras soportan costes de insumos más elevados. El mensaje a las explotaciones familiares es: ¡hazte grande o lárgate!

El acuerdo con Mercosur, puede ser otro culpable. Ese pacto, hay que frenarlo, cueste lo que cueste…

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