LA HUERTICA

Agricultura Integrada y Agricultura Ecológica, sus diferencias.

Agricultura Integrada y Ecológica, diferencias.

 

En La Huertica solo encontrarán productos naturales con residuo cero (sin ningún tipo de fitosanitario que no sea orgánico) bajo ciertos certificados de producción: La producción Ecológica y la producción Integrada. Ambos métodos de agricultura tienen muy pocas diferencias, pero nos gustaría que vosotros lo tengáis bien claro.

 

Todos sabéis que Murcia es la huerta de Europa, donde los controles de producción son muy altos y exigentes. Por aquí la mayor parte de cooperativas de fruta y hortaliza, exportan el 90% de sus productos a Europa, porque son de altísima calidad, utilizando, siempre todas la pautas de control que exigen estos mercados.

 

Alemania es el país que mayor demanda de productos ecológicos de nuestra tierra y los paga muy bien, por eso casi todos los agricultores optamos por producir bajo sus estándares para poder asegurar siempre la venta de nuestro producto a buen precio. La superficie de producción convencional es muy pequeña en Murcia (por ser más barata), aquí predomina la agricultura ecológica y la integrada porque a parte de dar más dinerito, nuestra tierra carece de plagas de invierno, donde predominan las plagas de humedad (hongos) que aquí son inexistentites, pero ¿cuáles son sus diferencias?

 

Afortunadamente, la constatación de la creciente degradación del medio ambiente, ha incrementado la sensibilidad ambiental de nuestra sociedad, al igual que ha ocurrido en prácticamente todas las sociedades desarrolladas. Al mismo tiempo, y mucho más, después de las crisis alimentarias sufridas, los consumidores están mostrando su preocupación y demandan mayor seguridad alimentaria.

 

En resumen, en estos momentos hay un interés creciente por la calidad, seguridad y salubridad de los alimentos que incluimos en nuestras dietas. Como alternativa a la agricultura actual, a la que denominamos agricultura convencional y sin renunciar al objetivo de producir alimentos en cantidades suficientes, se han desarrollado modelos de agricultura basados fundamentalmente en el respeto al medio ambiente y en la obtención de alimentos más saludables. Uno de esos sistemas es la agricultura ecológica (AE), cuyo inicio hay que buscarlo en determinados movimientos filosóficos de principios del siglo XX y que aparece como un método de producción agraria en el que el uso de plaguicidas y fertilizantes y, en general, de productos químicos de síntesis queda prohibido.

 

Otro sistema, en este caso impulsado por la Organización Internacional para la Lucha Biológica es el denominado Producción Integrada (PI), que de una forma internacionalmente aceptada se define como “un sistema de explotación agraria que produce alimentos y otros productos minimizando el uso de agroquímicos, mediante el uso de recursos naturales y de mecanismos reguladores para reemplazar los insumos contaminantes y para asegurar una producción agraria sostenible”.

 

Ambos sistemas pretenden obtener alimentos de máxima calidad nutritiva y organoléptica, conservando el suelo y los recursos naturales. Si bien, como se puede deducir de sus intenciones, existen muchas similitudes entre ambos modelos, existen también grandes diferencias, que reflejan el origen de cada uno de los tipos de agricultura y en cierta forma las ideas de la Agricultura ecológica y Producción integrada

 

En la agricultura ecológica no se permite el uso de productos de síntesis, ni como agroquímicos ni como fertilizantes. En ambos casos sólo se pueden usar productos naturales, y algunos de uso tradicional. En la producción integrada, su uso está regulado.

El control de los productos, en ambos casos se prohíbe la producción “paralela”, es decir cultivar el mismo producto también en agricultura convencional. Esto es lógico si se quieren evitar la comercialización como producto con denominación, de productos cultivados de forma convencional, bien por error o bien de forma intencionada. Por esta misma causa, las explotaciones deberán poner a disposición de los inspectores, toda la documentación que estos les requieran.

 

En PI, los productores deberán tener libros de registro donde anotarán todas las labores, análisis, dosis de riego y fitosanitarios utilizados. En AE., la obligación no es explícita, pero está incluida implícitamente en los requisitos mínimos de control. Por esta misma causa, en ambas legislaciones se prohíbe almacenar conjuntamente productos procedentes de agricultura controlada y de convencional.

 

En la producción integrada no existe ningún periodo anterior al cultivo que se “califica” en el que el operador haya tenido que estar sometido a la supervisión del organismo de control. En la campaña en que se inscribe, si cumple con la normativa exigida, su producción se considerará obtenida mediante el método de producción integrada. Sin embargo, en AE, el operador deberá haber aplicado en su parcela los principios de producción ecológica durante un periodo de al menos dos años antes de la siembra o tres años antes de la cosecha en el caso de cultivos vivaces (salvo praderas), antes de que su producto tenga la indicación de que ha sido producido mediante el método de producción ecológica.

 

Resulta evidente que si usando pocos o ningún fitosanitario y con estrictos controles de abonado, se quieren mantener los niveles de producción y las características de los productos, especialmente los hortofrutícolas, los conocimientos técnicos deberán ser superiores a los actuales.

 

Los agricultores que practiquen la PI deberán tener una adecuada formación técnica y medioambiental. Esta formación no es obligatoria en el caso de los agricultores ecológicos

 

La PI regula algunos aspectos como el mantenimiento del entorno de la parcela, en lo que se refiere a plásticos, envases vacíos de fitosanitarios, manipulación almacenaje etc. De hecho, en los Reglamentos específicos puede estar regulado prácticamente todo el proceso de producción desde la preparación del terreno hasta la comercialización. Varios de los Reglamentos de producción de fruta consultados regulan el momento óptimo de recolección, el transporte a central, la forma de almacenamiento e incluso la clasificación de la fruta por calibres y por calidades.

 

Conclusión: En lo agronómico, la agricultura ecológica postula los principios generales, sin legislar mucho más allá de esos principios básicos que podríamos resumir en no utilización de contaminantes y conservación del suelo y la biodiversidad. La interpretación de que estos principios se cumplen (en cada parcela), la deja en manos de los organismos de control, que pueden imponer restricciones, u obligaciones complementarias cuando lo consideren necesario. Por el contrario, la producción integrada, al permitir el uso de fitosanitarios, tiene una normativa tremendamente exhaustiva en este aspecto. Este tipo de regulación exhaustiva se aplica al resto de las prácticas, regulando todos los pasos y aspectos de la producción. En cuanto al control de operadores y productos, no hay apenas diferencias entre ambos sistemas de producción. Tal vez la diferencia de mayor importancia sea que mientras en AE, al menos de momento, el Organismo de control es dependiente de la administración, en PI está previsto que el control lo realicen Entidades de Certificación privadas, que por supuesto estarán sometidas a inspecciones y control por parte de la Administración.

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