LA HUERTICA

¿Qué es el Consumo Inteligente?

Cuando empezamos con el proyecto de La Huertica, hace más de diez años, repetíamos una frase muy a menudo que resumía nuestra filosofía: “Menos es más”, pero ¿Qué significa? Parece una frase simple, pero en ella se resume el futuro de todos nosotros. Hay conseguir un consumo más responsable y sostenible que haga viable el objetivo de “hacer más con menos” y nos ayude a ahorrar tanto energía como dinero a la hora de hacer nuestras compras. Si en el resto del mundo se consumiese al ritmo europeo, se necesitarían dos planetas como el nuestro para poder soportarlo. ¿No os parece abusivo? Hay que ser inteligentes. Como decían los Payasos de la Tv: ¡Usa la lógica! El “consumo inteligente” se está abriendo paso y son muchas las personas que han decidido aprender a vivir con menos para lograr una vida más sencilla, sana y solidaria. Pero, y tú ¿qué tipo de consumidor eres? Tú y yo, y todas las personas que habitan en el planeta somos consumidoras y, al consumir, decidimos y esa suma de decisiones que una persona toma al consumir, dirige el mercado y la economía en su conjunto. Consumo consciente La persona que consume siendo consciente de su poder como consumidor, sus derechos y obligaciones, que sabe qué es lo que necesita, lo exige y asume las consecuencias de su modo de consumir, está consumiendo de forma inteligente. Consumo informado Todas las personas son libres de elegir lo que quieren consumir, pero para poder tomar esta decisión y decidir entre las distintas opciones que le ofrece el mercado, primero de todo, es imprescindible informarse. La persona que consume comparando calidad y precio previamente, que selecciona productos que satisfacen de forma real y efectiva las necesidades que tiene, está consumiendo de forma inteligente. Consumo crítico Cuando se oferta y se promociona un producto, detrás hay una serie de publicistas y proveedores que quieren vender su artículo o servicio, convenciendo al consumidor y la consumidora de la necesidad de adquirirlo. A veces, la publicidad asocia a este producto o servicio, características y valores que no son reales, como mejorar el estatus, tener más poder, conseguir ser más atractivo/a, tener más fama, etc. La persona que consume teniendo en cuenta este aspecto y desde un punto de vista crítico ante la publicidad y las modas, se valora y valora a las demás personas por lo que son y no por lo que tienen, está consumiendo de forma inteligente. Consumo saludable Gracias a los avances médicos, científicos y tecnológicos, podemos decir que hoy las personas han aumentado la expectativa de vida, gracias a los productos y los servicios que estos progresos proporcionan a la sociedad. Pero a veces, parte de esta evolución ha propiciado a seguir unos hábitos poco saludables y una vida sedentaria. La persona que consume pensando en su salud, llevando una alimentación completa y equilibrada, manteniéndose activa, duerme bien, modera el consumo de alcohol, no se automedica y evita fumar, es una persona que consume de forma inteligente. Consumo sostenible Hoy, el planeta y las sociedades sufren décadas de explotación, desperdicio y contaminación de la Tierra y de sus recursos naturales, sin restricciones y sin reflexionar sobre las repercusiones, comprometiendo el desarrollo y la vida de las generaciones futuras. La persona que consume pensando en los efectos que su consumo tiene en su entorno y escoge siempre que puede productos ecológicos y de proximidad, que usa el agua y la energía que necesita sin hacer un mal uso, separando la basura y aprovechando los productos, evitando tirar y malgastar, está consumiendo de forma inteligente. Consumo solidario La desigualdad económica en el mundo provoca que algunas personas puedan comprar todo lo que deseen y que otras, en cambio, apenas puedan consumir lo que es imprescindible para garantizar su supervivencia y poder vivir de manera digna. La persona que compra objetos y contrata servicios considerando los efectos de este consumo en otras personas y que, cuando le es posible, escoge productos artesanales y/o de empresas con políticas laborales justas y procesos de producción limpios, consume de forma inteligente. Consumo activo El consumo activo hace referencia a conocer los derechos que cada individuo tiene como consumidor, tomar decisiones responsables y contar con una red de apoyo de organizaciones de consumidores y usuarios para así garantizar la justicia y las buenas prácticas en el consumo. Esto hace que los consumidores sean más fuertes. La persona que consume de forma responsable y suma fuerzas con otras personas para conocer y defender sus derechos como consumidores, consume de forma inteligente. No olvidemos que: Que se puede comprar la cama, pero no el sueño. Que se puede comprar la comida, pero no el apetito. Que se puede comprar la casa, pero no un hogar. Que se puede comprar un reloj, pero no el tiempo. Que se puede comprar un libro, pero no el conocimiento. Que se puede comprar los servicios de un médico, pero no la salud. Que, con dinero, podemos comprar productos y contratar servicios, pero no podemos comprar el respeto, la vida, el amor, ni un planeta nuevo.

Es estado de ánimo en invierno

Nuestros estado de ánimo baja en invierno   Volvemos poco a poco a la rutina, más abrigados y más viejos. Tras el ajetreo navideño es muy posible que os encontréis más cansados, más débiles e, incluso, un poco irritables. No es preocupéis, es del todo normal.   En la actualidad, no hay un remedio específico para combatir ese cansancio y fatiga. Sin embargo, hay varias recomendaciones y consejos que se pueden seguir para mejorar el estado de ánimo y combatir esa tristeza invernal. Por ejemplo:   Tomar vitaminas. Si no recibimos la vitamina D de forma natural a través del sol, se puede tomar como suplemento. Además, hay infusiones, como el té de jengibre, que te ayudan a mantener las defensas a raya, evitar resfriados y conseguir vitalidad. Cuidar la alimentación. Debe hacerse una dieta variada y equilibrada y que aporte las vitaminas necesarias. Además, consumir alimentos azucarados y calorías vacías no hace más que empeorar la situación. Hacer ejercicio físico. No se trata de levantarse a las 6 de la mañana para ir a correr o entrenar en el gimnasio antes de trabajar. Lo importante es que sea regular, hacerlo al aire libre y, siempre que sea posible, a la luz del día. Te ayudará a aliviar el estrés y a conseguir un mayor bienestar y recibirás este aporte de vitamina D de la luz solar. Intentar instaurar rutinas de sueño. Descansar entre 6 y 8 horas diarias es fundamental. Para eso es importante intentar crear unas rutinas de sueño, acostándose y levantándose todos los días a la misma hora. Solo así es posible tener un patrón de sueño regular. Buscar nuevas actividades. Encuentra nuevos retos y actividades que te animen y te hagan estimular la mente. Puedes retomar un viejo hábito o descubrir una nueva afición que te mantenga animado. Pasar más tiempo fuera de casa. Hacer actividades en compañía, pasear, leer en un parque, etc. Recibirás más luz natural y tendrás la sensación de estar más animado.

Curiosidades sobre la Naranja

Curiosidades sobre la Naranja Sabías que… Las naranjas, junto con los pomelos, los limones y otros híbridos, forman parte de la misma superespecie de cítricos, capaces de cruzarse entre sí. Esto significa que la misma especie de árbol puede producir una variedad de frutas diferentes, desde naranjas dulces hasta limones agrios. Las características únicas de cada fruta vienen determinadas por la combinación específica de genes que se transmiten de los árboles progenitores. ¿Qué fue primero, la naranja o la mandarina?De los creadores de qué fue primero: el huevo o la gallina, llega la versión frutal: ¿qué fue primero, la naranja o la mandarina? Tendemos a pensar, quizá por el tamaño, que la naranja es la protagonista, la “madre” de la mandarina. Sin embargo, la mandarina vino primero, pues realmente la naranja es un híbrido, es decir, sale de la combinación de dos cítricos: 75% mandarina y 25% pomelo… La procedencia de este fruto que también da nombre al color naranja, no es del todo certera. Muchos sitúan su origen en China y Japón, otros aseguran que viene de India o Libia. Sea como sea, no llegó a España hasta el siglo X de la mano de los árabes. Además, como curiosidad, fueron los españoles quienes llevaron esta fruta al continente americano. Mermelada de naranja, la favorita de Isabel IIEn los jardines del Real Alcázar de Sevilla, el palacio en uso más antiguo de Europa y una de las joyas patrimoniales de España, salen los cítricos amargos con los que se elaboraba la mermelada que endulzaba el paladar de Isabel II y de todos los que en la corte británica tienen la dicha de disfrutar de tan sevillano manjar. Esta tradición se remonta a la época de Alfonso XIII y se recuperó en 2019. ¿Por qué unas naranjas tienen pepitas y otras no?Lo que hace que las naranjas y mandarinas tengan pepitas es la variedad de la fruta. Algunos cítricos son capaces de polinizar sus propias flores, lo que se denomina autopolinización. Al polinizar sus mismas flores esos cítricos van a tener pepitas en la mayoría de frutos. Hay otras variedades que no son capaces de auto polinizarse y no producen pepitas. Para que esas variedades produzcan semillas se tienen que polinizar a través de las abejas o el viento con alguna otra variedad compatible

Agricultura Integrada y Agricultura Ecológica, sus diferencias.

Agricultura Integrada y Ecológica, diferencias.   En La Huertica solo encontrarán productos naturales con residuo cero (sin ningún tipo de fitosanitario que no sea orgánico) bajo ciertos certificados de producción: La producción Ecológica y la producción Integrada. Ambos métodos de agricultura tienen muy pocas diferencias, pero nos gustaría que vosotros lo tengáis bien claro.   Todos sabéis que Murcia es la huerta de Europa, donde los controles de producción son muy altos y exigentes. Por aquí la mayor parte de cooperativas de fruta y hortaliza, exportan el 90% de sus productos a Europa, porque son de altísima calidad, utilizando, siempre todas la pautas de control que exigen estos mercados.   Alemania es el país que mayor demanda de productos ecológicos de nuestra tierra y los paga muy bien, por eso casi todos los agricultores optamos por producir bajo sus estándares para poder asegurar siempre la venta de nuestro producto a buen precio. La superficie de producción convencional es muy pequeña en Murcia (por ser más barata), aquí predomina la agricultura ecológica y la integrada porque a parte de dar más dinerito, nuestra tierra carece de plagas de invierno, donde predominan las plagas de humedad (hongos) que aquí son inexistentites, pero ¿cuáles son sus diferencias?   Afortunadamente, la constatación de la creciente degradación del medio ambiente, ha incrementado la sensibilidad ambiental de nuestra sociedad, al igual que ha ocurrido en prácticamente todas las sociedades desarrolladas. Al mismo tiempo, y mucho más, después de las crisis alimentarias sufridas, los consumidores están mostrando su preocupación y demandan mayor seguridad alimentaria.   En resumen, en estos momentos hay un interés creciente por la calidad, seguridad y salubridad de los alimentos que incluimos en nuestras dietas. Como alternativa a la agricultura actual, a la que denominamos agricultura convencional y sin renunciar al objetivo de producir alimentos en cantidades suficientes, se han desarrollado modelos de agricultura basados fundamentalmente en el respeto al medio ambiente y en la obtención de alimentos más saludables. Uno de esos sistemas es la agricultura ecológica (AE), cuyo inicio hay que buscarlo en determinados movimientos filosóficos de principios del siglo XX y que aparece como un método de producción agraria en el que el uso de plaguicidas y fertilizantes y, en general, de productos químicos de síntesis queda prohibido.   Otro sistema, en este caso impulsado por la Organización Internacional para la Lucha Biológica es el denominado Producción Integrada (PI), que de una forma internacionalmente aceptada se define como “un sistema de explotación agraria que produce alimentos y otros productos minimizando el uso de agroquímicos, mediante el uso de recursos naturales y de mecanismos reguladores para reemplazar los insumos contaminantes y para asegurar una producción agraria sostenible”.   Ambos sistemas pretenden obtener alimentos de máxima calidad nutritiva y organoléptica, conservando el suelo y los recursos naturales. Si bien, como se puede deducir de sus intenciones, existen muchas similitudes entre ambos modelos, existen también grandes diferencias, que reflejan el origen de cada uno de los tipos de agricultura y en cierta forma las ideas de la Agricultura ecológica y Producción integrada   En la agricultura ecológica no se permite el uso de productos de síntesis, ni como agroquímicos ni como fertilizantes. En ambos casos sólo se pueden usar productos naturales, y algunos de uso tradicional. En la producción integrada, su uso está regulado. El control de los productos, en ambos casos se prohíbe la producción “paralela”, es decir cultivar el mismo producto también en agricultura convencional. Esto es lógico si se quieren evitar la comercialización como producto con denominación, de productos cultivados de forma convencional, bien por error o bien de forma intencionada. Por esta misma causa, las explotaciones deberán poner a disposición de los inspectores, toda la documentación que estos les requieran.   En PI, los productores deberán tener libros de registro donde anotarán todas las labores, análisis, dosis de riego y fitosanitarios utilizados. En AE., la obligación no es explícita, pero está incluida implícitamente en los requisitos mínimos de control. Por esta misma causa, en ambas legislaciones se prohíbe almacenar conjuntamente productos procedentes de agricultura controlada y de convencional.   En la producción integrada no existe ningún periodo anterior al cultivo que se “califica” en el que el operador haya tenido que estar sometido a la supervisión del organismo de control. En la campaña en que se inscribe, si cumple con la normativa exigida, su producción se considerará obtenida mediante el método de producción integrada. Sin embargo, en AE, el operador deberá haber aplicado en su parcela los principios de producción ecológica durante un periodo de al menos dos años antes de la siembra o tres años antes de la cosecha en el caso de cultivos vivaces (salvo praderas), antes de que su producto tenga la indicación de que ha sido producido mediante el método de producción ecológica.   Resulta evidente que si usando pocos o ningún fitosanitario y con estrictos controles de abonado, se quieren mantener los niveles de producción y las características de los productos, especialmente los hortofrutícolas, los conocimientos técnicos deberán ser superiores a los actuales.   Los agricultores que practiquen la PI deberán tener una adecuada formación técnica y medioambiental. Esta formación no es obligatoria en el caso de los agricultores ecológicos   La PI regula algunos aspectos como el mantenimiento del entorno de la parcela, en lo que se refiere a plásticos, envases vacíos de fitosanitarios, manipulación almacenaje etc. De hecho, en los Reglamentos específicos puede estar regulado prácticamente todo el proceso de producción desde la preparación del terreno hasta la comercialización. Varios de los Reglamentos de producción de fruta consultados regulan el momento óptimo de recolección, el transporte a central, la forma de almacenamiento e incluso la clasificación de la fruta por calibres y por calidades.   Conclusión: En lo agronómico, la agricultura ecológica postula los principios generales, sin legislar mucho más allá de esos principios básicos que podríamos resumir en no utilización de contaminantes y conservación del suelo y la biodiversidad. La interpretación de que estos principios se cumplen (en cada parcela), la… Seguir leyendo Agricultura Integrada y Agricultura Ecológica, sus diferencias.

Aguacates clase Fuerte y Bacon, sin injertos, pura magia

Hoy no es un Domingo cualquiera. No ¡ni de coña! Hoy, La Huertica inaugura la temporada de aguacate, nuestro producto estrella junto con el cítrico.   Nos sentimos muy orgullosos pues de momento somos los únicos productores de aguacate Bacon y Fuerte sin injertar en España. La magia la hizo mi madre, como siempre…   Hace ya más de 25 años, nos vinimos a Ulea (cuando aún vivíamos en Madrid) a pasar la Nochevieja toda la familia. Mi madre compró unos aguacates enormes, de dos clases visiblemente diferentes, para la ensalada de la cena. Al probarla todos mencionamos lo buenos que estaban y mi madre, que es muy bruja, al día siguiente colocó los huesos del aguacate junto a la acequia que pasa por nuestra casa para que, cuando regaran los vecinos, el agua sobrante llegara a esos huesos. Al volver en primavera, ella vio que habían germinado y crecido felizmente un metro más o menos y los ubicó en un lugar cerquita del agua y resguardados del frio y el aire por un muro, el de la piscina.   Cada año eran más y más grandes, a la vez que bonitos, pero no daban ningún fruto. Tardaron unos ocho años en empezar a dar producción y fue entonces cuando supimos que teníamos dos clases diferentes. Fue una suerte, pues sin saberlo mi madre había sacado dos clases diferentes que se necesitan especialmente para polinizarse. Ella hace magia, os lo aseguro.   No pusimos ni el hueso en agua, ni le pusimos palillos, ni nada de nada. Los abandonamos durante cuatro meses junto al acequia en las mejores condiciones para abastecerse solo.   Hoy en día, cada hueso que cae al suelo, donde lo haga, nos da un arbolito. Tenemos más de 30 árboles en el huerto que esperamos empiecen a dar su fruto dentro de uno o dos años.   Los árboles que le nacieron a mi madre de un hueso de por ahí, no son autóctonos pero los nuevos sí. No teníamos ni idea de cómo hacerlo y por supuesto, no miramos en Google, no había, solo lo hemos observado y querido desde entonces. No lo hemos injertado, ni podado mucho porque odian el sol directo y el aire. Soportan bien la bajada de temperatura y los calores extremos de Murcia. Y lo más importante, nos quieren y nos lo demuestran.   Estas dos clases de aguacates: clase Fuerte o de pera, por su forma, y clase Bacon, los gorditos, son especiales por su textura, su sabor y sus propiedades.   Cómo es el aguacate Fuerte Su carne es de color amarillo pálido, de textura suave y cremosa, con un rico sabor a nuez. Su contenido, al igual que el Bacon, en grasa es ligeramente inferior al de otras variedades. Sin embargo, la proporción de ácido oleico es apreciablemente mayor.   Los frutos de la variedad Fuerte, son fácilmente reconocibles por su clara forma de pera alargada. Su fina piel es de color verde, de aspecto como si estuviera curtida, con pequeños puntos blanquecinos. Más tarde, en el momento de su madurez, el color de la piel cambia hacia un tono ligeramente más oscuro.   Esta variedad tiene una enorme cantidad de seguidores incondicionales entre nuestros clientes huerteros. Quizá, lo que valoran (aparte de su apetitoso sabor) es que el aguacate Fuerte tiene un alto contenido de ácido oleico. Proporcionalmente mayor que en otras variedades —entre el 24% y 26%. Además, con una cantidad de grasa inferior a la de otros aguacates.   Origen del aguacate Fuerte He visto en Google, que la variedad Fuerte fue descubierta por Carl Schmidt, en el año 1911 cuando en su viaje a Atlixco, en Puebla, México.   Los primeros ensayos no se adaptaron a las nuevas condiciones climáticas, e incluso, se perdieron todas en la helada del año 1913 que asoló la región. Sin embargo, sí se salvó la pieza de injerto etiquetada como número”15″, que resistió al frío. Por ello, esta planta de aguacate recibió el nombre de “Fuerte”   Visto lo anterior, queda patente que el árbol de la variedad Fuerte es bastante resistente a las heladas. Siendo así, una planta adulta, puede llegar a soportar temperaturas hasta -3 ºC durante varias horas.   Cómo es el aguacate Bacon Está dentro de las variedades conocidas como de “piel verde” que oscurece ligeramente al madurar. Un aguacate que destaca por su sabor suave, muy apropiado para cremas y guacamole.   El aguacate Bacon es una de las variedades de otoño-invierno, tiene una textura cremosa con un ligero toque, muy agradable, que evoca la mantequilla, lo que le hace también muy adecuado para hacer guacamole. Además, tiene menos grasa que el resto de variedades.   La piel de estos aguacates Bacon es muy fina, lo que los hace muy fáciles de pelar, como el Fuerte, tienen una carne cremosa de color amarillo-verdoso y buena calidad, rodeando una semilla de tamaño entre medio y grande.   Origen del aguacate Bacon El origen de esta variedad está en la investigación y el posterior desarrollo realizados por James E. Bacon. El cual, buscaba una especie de aguacate resistente al frío para plantar en su rancho de Buena Park, en California.   Del gran número de semillas ensayadas, una de ellas resultó extremadamente resistente. Le dio su propio nombre “Bacon”. Posteriormente, se introdujo en el mercado a partir de finales del año 1920.   Las grandes ventajas de comer aguacate. Al aguacate se le reconocen 17 minerales y 11 vitaminas, siendo especialmente rico en potasio, calcio y hierro. También, como dato curioso, merece la pena recordar las propiedades afrodisíacas de su carne. Esto es porque, desde antiguo, las tribus aztecas hacían referencia a ello como consecuencia de su elevado contenido en vitamina E (vitamina de la reproducción o anti esterilizante). Por ello, dieron en llamar a este fruto “ahuacatl” lo que significa testículo.   El aguacate es la fruta que presenta el mayor contenido en materia seca. Siendo su proporción de proteína la más alta entre todos los frutos, incluido el… Seguir leyendo Aguacates clase Fuerte y Bacon, sin injertos, pura magia

Comienza la temporada de mandarina nacional

Para los que, como nosotros, consideran a la mandarina como una de las frutas imprescindible en la mesa, contamos la historia de este tipo de cítrico para que la disfrutes todavía más.   El origen de la clementina tiene dos versiones. La primera se remonta a los últimos años del siglo XIX. Recibe su nombre del padre Clemente Rodier, encargado de cuidar el jardín del orfanato de Misserghim situado en Oray (Argelia). Durante su trabajo se dio cuenta de que se había producido un cruce entre un naranjo y un mandarino. Al probar este híbrido entre naranja amarga y mandarina, se sorprendió́ por su sabor y por su resultado. La segunda versión indica que su origen está en China y data de varios siglos antes. De hecho, algunos expertos comentan que lo que se conoce como clementina es idéntico a la mandarina que se cultiva en Cantón y Guangxi.   Sea cual sea la versión oficial, es un hecho que el primer artículo que describe esta fruta data de 1902. En LA HUERTICA todas las que cultivamos son ecológicas y exquisitas. Es un producto murciano de la máxima calidad.   La temporada de las mandarinas en España empieza en octubre y se alarga en la actualidad hasta finales de abril principios de mayo.   Es importante indicar que bajo el término mandarina se incluyen tres variedades o familias bien diferenciadas:   Clementinas: Es la variedad que todos tenemos en mente, dulces, sin semillas, jugosas y fáciles de pelar. Satsumas: De sabor menos intenso y en algunos casos más precoces (Muy utilizadas para conservas). Híbridas: Con una piel más pegada a la pulpa suelen recolectarse más tardíamente, a partir de marzo   ÉPOCA DE RECOLECCIÓN DE LA MANDARINA EN LA HUERTICA SEGÚN VARIEDAD: Octubre: se empiezan a recolectar mandarinas Clementinas, Clemenpons y Clemenrubi. Por su precocidad el fruto por fuera tiene tonos verdes sobre todo en su parte inferior, aunque por dentro está madura y dulce. Sin tratamientos artificiales continúan teniendo tonalidades verdes. Sobre mitad de noviembre llega la Clemenules, sin duda la reina de las mandarinas tanto por sabor como por color y su hermana pequeña la Clementina fina de menor tamaño pero intenso sabor. En el mes de diciembre llega la temporada de la primera mandarina híbrida, la Clemenville o Nova. Son las que más os gustan. De febrero a marzo: Durante el mes de febrero es la temporada de la clementina Hernandina, muy parecida a la Clemenules aunque con una piel menos fina y empieza a proliferar la mandarina híbrida con variedades como la citada Nova. La Ortenike con una piel muy firme que se debe pelar con cuchillo durante el mes de febrero, la Gold Nugget de sabor muy dulce, aunque con una piel bastante irregular; y Fortune, sin duda la que tiene mejor sabor. Abril: Abril es el último mes de la temporada de la mandarina en La Huertica. A los mandarinos híbridos citados se le unes variedades de temporada recientes como la Murcott o la Spring Sunshine.   Como habréis podido comprobar existen múltiples variedades de mandarina según temporada, en nuestros campos no las tenemos todas, lo que si tenemos son mandarinos que, de octubre a abril, nos proporcionan mandarinas en su punto óptimo de dulzor durante su temporada.   Propiedades nutricionales de la mandarina Los nutricionistas recomiendan tomar unas cinco al día dadas sus propiedades. Cada 100 gramos te aportan:   Solo 47 calorías, por lo que puedes tomarlas si estas a dieta. 0,9 gramos de proteínas. 10,3 gramos de hidratos de carbono. Tendrás la energía necesaria para poder afrontar tu jornada más fácilmente. 1,7 gramos de fibra, recomendables para regular el tránsito intestinal. 1 miligramo de sodio. 177 miligramos de potasio, esenciales para la recuperación muscular. 48,8 miligramos de vitamina C, claves para protegerte de resfriados y constipados. 24 μg de ácido fólico, recomendables para las embarazadas. 30 miligramos de calcio. 0,1 miligramos de hierro.   ¿Cuáles son los efectos sobre tu estado de salud? Si las tomas a menudo, estarás apostando por reforzar tu salud con enorme facilidad gracias a las siguientes ventajas:   Reforzarás tu sistema inmunitario. Son antibacterianas y antivirales. Palian la acción de los radicales libres en tu organismo. Si te encuentras bajo/a de defensas o tienes cierta tendencia a contraer infecciones leves o enfermedades, confía en ellas, te ayudarán a evitar las alergias, los herpes y otras dolencias respiratorias de carácter leve. Te protegerán de la anemia. Su contenido en vitamina C es imprescindible para mejorar la absorción del hierro de tu dieta. Se aconseja su consumo también a mujeres que sangren mucho durante la menstruación y a personas de avanzada edad. Controlan tu nivel de colesterol. Al incluir pectina, tu organismo regulará el nivel de colesterol más fácilmente. Mejoran el funcionamiento de tu aparato digestivo. No solo por su fibra, también por su capacidad para reducir los espasmos, las digestiones pesadas y los gases. De hecho, como postre son bastante recomendables para no tener ningún tipo de problema durante la digestión. Aumentan la densidad ósea. La unión del calcio y de la vitamina C protege tus huesos y dientes. Si tienes artritis reumatoide o artrosis, son ideales para que tus articulaciones no pierdan funcionalidad. Notaras una mejoría Limpian tu organismo de tóxicos. Son desintoxicantes y contribuyen a eliminar el ácido úrico por la orina. Impiden que se formen cálculo renales o infecciones en el aparato urinario. Si padeces gota, cistitis o quieres perder peso más fácilmente, incorpóralas a tu dieta. No te olvides de la cáscara. Solo tienes que lavarla bien, reservarla y prepararte un té o usarlas directamente sobre tu piel para hidratarla. También puedes usarla para aromatizar cualquier plato con su ralladura, ya que aporta un regusto bastante agradable y digno de probar. Aceleran la recuperación tras el entrenamiento. El potasio y los hidratos de carbono son una combinación perfecta para conseguir que tu organismo no se resienta del esfuerzo.   ¿Te animarías a probar alguna receta que la incluya? Seguro que sí y que consigues sorprender a tus invitados.… Seguir leyendo Comienza la temporada de mandarina nacional

El Cambio Climático está cambiando las características propias de nuestras cosechas

Tras semanas de retraso, hoy podemos decir en La Huertica eso de: “Habemus oranges”   Pues sí, hoy estoy feliz porque por fin, he desayunado una naranja “partía” y me ha sabido a gloria.   Cierto es, que no tienen el zumo que tendrán en unas semanas pero tenía ya la necesidad de disfrutar de su sabor y sentirme abrigada por su vitamina. ¡Viva la naranja de mi huerta!   La producción de este año no es muy grande, como no lo fue la del año pasado, y como siga aumentando la temperatura en el verano, cada año habrá menos.   Porque el Cambio Climático se nota en cada rincón del Planeta, cada día más. Y en el huerto, ¡ni te cuento!   Es el primer año que la naranja, aunque con retraso, está lista antes que la mandarina. Siempre, hemos recogido la mandarina a finales de septiembre, un pelín antes de empezar con la naranja pero la cosa ha cambiado.   Por poneros un ejemplo, mi madre y yo, ayer mismo estuvimos comiendo higos negros de la higuera, normalmente se cogen en agosto, pero este año en agosto el higo estaba verde aún. La higuera se ha retrasado mes y medio, y no ha dado ni una cuarta parte de lo que solía dar. Otra prueba más es que La Huertica se quedó sin naranja en julio, no pudimos ni regalar las bolsas que siempre regalábamos al final de temporada; ni, tampoco, llegaron a septiembre porque no tuvimos ni la mitad de naranjas de otros años. Y es que el cambio climático es una realidad pero para muchos: “Lo esencial es invisible a los ojos” (A.S-E). o el valor de las cosas no es visible para todos. Parece que aún hoy en muchas ocasiones tenemos que recordar que nuestro futuro como especie está ligado al equilibrio en la Tierra.   El planeta está viviendo la peor crisis climática de su historia, con una degradación medioambiental sin precedentes. Y el responsable es, únicamente, el hombre moderno que está alterando drásticamente la vida del planeta. Contaminamos el aire, los ríos, los mares y la tierra, deforestamos los bosques, cambiamos el curso de las aguas a nuestro antojo, explotamos acuíferos… y ¡no hablemos de guerras!.   Todas estas intervenciones de la mano del hombre están llevando a registros de temperaturas extremas y fenómenos atmosféricos violentos como lluvias torrenciales, tsunamis, huracanes, terremotos, etc.   Ahora, más que nunca, el hombre tiene la responsabilidad de reparar el daño producido a lo largo de siglos de historia y de proteger lo más valioso que tenemos: nuestro hogar.   Cierto es que los gobiernos y países son los que legislan, o no, en base a la protección del planeta (o de sus bolsillos). Pero son las personas en definitiva las que finalmente tenemos el poder de cambiar las cosas. Por ello es tan importante la sensibilización de la sociedad y la educación de los más pequeños. Por eso siempre estoy erre que erre, pero es que esta es mi guerra.   En nuestras futuras acciones está la salvación del planeta Tierra, el único hogar que hasta ahora conocemos para vivir.   En este sentido, mucho ha contribuido la forma de vida que el hombre ha adoptado a partir de la Revolución Industrial, donde comenzaron a proliferar las fábricas, mayor utilización del petróleo y la fabricación de novedosos medios de transporte.   Cambiando este estilo de vida y buscando otras fuentes mucho más sostenibles de cara al futuro, los seres humanos estaremos en la capacidad de reducir nuestra huella de carbono, pero: Ese es el camino.  

Calentamiento Global ¿Cómo atajarlo?

  Hace tiempo que no os volvía locos con la cantinela del Calentamiento global. No penséis que la he olvidado (hasta tengo pesadillas), sigo en busca de soluciones para frenar el cambio climático, pero me he centrado en soluciones a nivel individual.     Las noticias respecto al medio ambiente y su deterioro, no son nuevas. Desde hace años os hablo de la urgencia y la seriedad con la que se debería actuar a nivel mundial para proteger y cuidar, el que ha sido el hogar de la humanidad desde hace más de 4,000 millones de años.   Se tienen registros de que, en 1830, año de la Revolución Industrial, comenzaron las emisiones de gases debido a las transformaciones tecnológicas que ocurrieron en este período histórico.   El interés de usar nuevas tecnologías para producir en masa o fabricar en serie, fue lo que llevó al ser humano de esa época a hacer uso de fuentes energéticas como el carbón, así como la máquina de vapor para lograr sus objetivos.    Claro que hubo beneficios como la facilidad de producción y la agilidad en el transporte, pero el costo fue muy alto, tanto, que seguimos pagando por ello.   Evidentemente, aquel deseo de 1830 de mejorar y facilitar la vida no ha cambiado, al contrario, va en aumento, y con ello la contaminación. Los gases de efecto invernadero, entre ellos las emisiones de CO2, afectan nuestra capa de ozono, pues permiten que los rayos del sol penetren con más fuerza, y todo se acelera de manera desfavorable.   Somos testigos de alteraciones atmosféricas que repercuten directamente en nuestra vida cotidiana. Lo estamos viendo con el aceite de oliva, y lo veréis dentro de poco en los cítricos, si hay sequía no hay producción y si no hay producción no hay aceite.   Pero ¿Cuáles son las evidencias del calentamiento global?Existen pruebas que demuestran el daño en nuestro planeta, que cada vez son más veloces: ●    El aumento de la temperatura media de la tierra, provoca cambios hasta para elegir las vacaciones (broma)●    El aumento del nivel del mar y de su temperatura, provoca cambios a todas las criaturas de su entorno, incluida la nuestra●    El aumento de la frecuencia y la intensidad de los fenómenos meteorológicos extremos, provoca cambios en la agricultura, en la ganadería y, hasta, en nosotros mismos●    El cambio en los ecosistemas, provoca muerte●    El peligro y la extinción de numerosas especies vegetales y animales, provoca cambios en l cadena alimentaria ●    Las sequías, ya presentes en nuestra península desde hace años, provocan hambrunas ●    Los efectos sobre la agricultura y el espacio forestal, provoca cambios en nuestro entorno directo●    Los impactos sobre la salud humana, cada vez más presentes, provocan miedo   Y entonces me pregunto ¿Qué puedo hacer yo para combatir el cambio climático? No solo es responsabilidad de los gobiernos y del sector científico buscar opciones para ayudar a nuestro planeta, nosotros, de manera individual, podemos generar pequeños cambios que ayuden a ese objetivo. Muchas de estas iniciativas no implican un gasto, solo un compromiso.   Una opción con la que estarías reduciendo las emisiones de CO2, es no dejando conectado un aparato que no estás usando. Si no lo ocupas, no hay razón para dejarlo unido a la energía eléctrica.   ¿Te gusta andar en bicicleta solo los domingos? Quizá, también podrías implementar este transporte en tu vida diaria y no solo como paseo, así usarías menos tu vehículo. Los expertos comentan que, en cada litro de combustible que quema el motor, se libera una media de 2.5 kilos de CO2.   Ahora, que, si es muy necesario usar tu automóvil por cuestión de distancia, revisa que tus llantas tengan la presión indicada. Cuando tienen menos aire, gastas más gasolina y mientras más combustible, más contaminación.   Cuando reciclas, le demuestras a la madre naturaleza lo mucho que la aprecias. Ya existen lugares de reciclaje que te pueden ayudar con tus desperdicios, y les darán el uso correcto.   Puede ser que ames los baños de agua caliente, pero, solo usa el calentador cuando sea necesario. En tan solo un año, un boiler puede emitir más de 100 kilos de dióxido de carbono. Además, cuando te bañes, cierra la llave mientras te enjabonas; esto también aplica cuando lavas tus dientes o tus manos.   Otra opción de ayuda es dejar de usar el gas propano y butano, pues son altamente contaminantes, en cambio, el gas natural, no emite partículas de CO2 en su combustión, y reduce las emisiones de monóxido de carbono en un 80%.   Si supiéramos la importancia que los árboles tienen en nuestro ecosistema, no los cortaríamos. Ellos nos ayudan absorbiendo casi mil kilos de dióxido de carbono durante toda su vida. ¡Imagina si los bosques no fueran talados, millones de toneladas de CO2 no llegarían a nuestra atmósfera!   El cambio climático ya está generando impactos severos y de largo alcance para las personas, el medio ambiente y la economía. Afecta a todas las regiones del mundo y a todos los sectores de la sociedad. Pero también puede impulsar una agenda de grandes oportunidades, de justicia social y de protección del capital natural, en definitiva, una agenda de progreso. Pero el cambio climático no es solo una amenaza para el medio ambiente y las personas, sino que es una de las mayores amenazas para la estabilidad económica y financiera.   En concreto, los riesgos ambientales se perciben dentro de las 5 amenazas más críticas a largo plazo para el mundo, así como las más perjudiciales para las personas y el planeta, ocupando la primera posición el fracaso de la acción climática, seguido de los eventos meteorológicos extremos y de la pérdida de biodiversidad.   Así que, si tienes oportunidad, planta un árbol. Si no tienes dónde hacerlo, yo te presto un sitio aquí en mi huerto… (No es broma)

Y llegó el Otoño a nuestra mesa

La fruta de la granada está presente en diversidad de símbolos y motivos religiosos. Este fruto se puede encontrar en las vestiduras de los sacerdotes. Sin ir más lejos en el escudo de España aparece la granada. Leonardo Da Vinci y Botticelli ya la utilizaban en sus cuadros. Se pueden ver figuras del niño Jesús con una granada en la mano, en las manos de la virgen simbolizando la castidad. E incluso Federico García Lorca la incluía en una canción oriental “La Granada es Corazón”.

Y llegó el Otoño a nuestra mesa Ha llegado el otoño y aunque para muchos es la estación más romántica del año, con él suelen llegar estados anímicos más bajitos, sensación de cansancio y debilidad, apatía, tristeza… también se une la depresión post vacacional y nuestro cuerpo tiene que adaptarse a todos los nuevos cambios que genera este cambio de estación. Nuestro organismo tiene que reforzar su sistema inmunitario, para afrontar el cambio de temperaturas. Tenemos que adaptarnos a menos horas de sol, lo que se traduce en menos serotonina, es la “hormona de la felicidad y del bienestar” esta hormona nuestro cuerpo la fabrica cuando hay luz y para ello necesita triptófano, un aminoácido que lo tenemos que aportar a través de la alimentación o a través de suplementos. Al final del día esta serotonina es transformada en melatonina, hormona que regula el sueño, al tener muchas horas de oscuridad, fabricamos mucha más melatonina que en verano con lo que tendemos a estar más somnolientos y cansados y necesitamos dormir más. Igual que los animales mudan el pelo y se preparan para la hibernación acumulando grasas, nosotros contamos con los alimentos propios de cada estación para adaptar nuestro cuerpo y nuestra mente a las nuevas circunstancias. Necesitamos nutrirnos de forma diferente que en verano, ya no necesitamos toda esa fruta y ensaladas de verano que nos aporta tantos antioxidantes y vitaminas, debemos de incluir platos más calientes y guisos con más minerales para reforzarnos e ir preparando nuestro cuerpo para la llegada del frío. Frutas de otoño El verano cuenta con frutas jugosas como fresas, sandías o melones, pero en otoño toman el relevo otras muy sabrosas: El higo marca el final del verano, empieza a darse a finales de agosto y su etapa de maduración óptima es en septiembre. Su sabrosa pulpa es una fuente importante de potasio, calcio y fibra. Este fruto ayuda a controlar el colesterol y ayuda a regular el intestino. La manzana es uno de los frutos más conocidos en nuestro país. A pesar de que algunas variedades ya se recogen en julio y agosto, la mayor parte de la producción tiene su punto óptimo de maduración entre septiembre y octubre. La manzana tiene un alto contenido en fibra, minerales y vitaminas. Contienen un 80% de agua por lo que son ideales para mantener el cuerpo hidratado e incluso su contenido en pectina ayuda a mantener a raya el colesterol y previene enfermedades coronarias. Mandarinas y naranjas. Probablemente has notado que a finales de agosto las naranjas suben de precio y disminuyen su tamaño. Es un ejemplo claro de qué ocurre con las frutas estacionales al comprarlas fuera de temporada. Esta fruta es fuente de vitamina C, tiamina, ácido fólico y fibra. Ayudan a prevenir catarros, regulan el colesterol y son recomendables para casos de anemia. Las uvas son uno de los alimentos característicos de la dieta mediterránea. Más allá de uso enológico, las uvas de mesa contienen todas las vitaminas del grupo B y minerales como potasio, magnesio y azufre. Son perfectas para comer con carnes, pescados y pescados no grasos. A pesar de ser un fruto tradicionalmente importado, existen grandes plantaciones de aguacate en Málaga y Granada, siendo España el único país productor de aguacate de toda la Unión Europea. Su recogida se da entre noviembre y mayo, en función de la variedad. Es un alimento graso, pero está constituido por grasas monoinsaturadas donde destaca su elevado contenido en omega-3. Castaña. Entre octubre y diciembre es el momento de recoger las castañas. Este fruto es muy versátil y puede emplearse en guisos, comerse en crudo o incluso usarse para hacer harina. A nivel nutricional, las castañas tienen mucha fibra y elevadas concentraciones de calcio Verduras de otoño Al igual que las frutas, el otoño es la época de recogida de muchas verduras y hortalizas protagonistas de nuestra gastronomía: Esta hortaliza suele producirse las últimas semanas del verano y primeras del otoño, antes de las primeras heladas. Tiene más de un 90% de agua y un gran contenido en potasio y vitamina C. Acelgas y espinacas. Aunque ambas son verduras que pueden consumirse todo el año, tanto las acelgas como las espinacas tienen en otoño su temporada óptima de maduración. Presentan importantes contenidos de ácido fólico, vitamina A y otras vitaminas. Las calabazas se asocian a Halloween, Samaín y otras festividades otoñales dado que es su época de producción. Este alimento de otoño es rico en beta-caroteno, vitamina C y gran aporte de fibra. Brócoli. Esta crucífera es una fuente excelente de vitamina C, ácido fólico y niacina. Muchas de sus vitaminas suelen perderse al cocer esta verdura en el agua por lo que es recomendable su cocción al vapor para mantener todas sus propiedades. Coles y Repollos. Estas hortalizas clásicas de invierno aportan grandes cantidades de vitamina C y contienen una gran cantidad de flavonoides, antioxidantes naturales. Es habitual cocinarlas con una menestra, cocerlas o guisarlas.

Efectos del cambio climático en el olivar

Efectos del cambio climático en el olivar. El cambio climático es una realidad como una catedral, resultado de la actividad humana, que está alterando el orden de las cosas. No existe ningún atajo ni fórmula que impida el cambio climático si no es haciendo bien las cosas y respetando el planeta. Cada vez estoy más convencida que es imparable, pero lo único que podemos hacer en ralentizarlo al máximo o las consecuencias nos cambiarán por completa la vida. Me veo comiendo algas en vez de lechuga o gusanos en vez de pipas. No nos vamos a centrar hoy en por qué, que ya lo sabemos todos, si no en el ahora, que no es otro que la temperatura sigue subiendo a un ritmo vertiginoso. Esta evolución de temperatura provoca claramente cambios en los ecosistemas (los agricultores nos apoyamos en la observación continua) en la aparición y la frecuencia de fenómenos meteorológicos extremos como las sequías, las heladas, las olas de calor y los tornados o tormentas a las que nos venimos acostumbrando últimamente en toda la península. En España, por poner un ejemplo, la superficie de terreno árido se incrementa cada temporada, lo que afecta no solo al clima, sino a los cultivos y la ganadería. (Por recordaros un poco) Efectos del cambio climático en los cultivos: Pérdida de terreno para cultivo, lo que provoca un descenso del ganado. Incremento de incendios naturales debido a las altas temperaturas. Falta de agua y menor cantidad de riego para las cosechas. Menor producción de cultivos debido a la aparición de fenómenos como la sequía o la falta de lluvias. Afecta a todos los niveles, tanto al vino como al aceite, así como frutas y hortalizas. Consecuencias económicas negativas para los productores debido a campañas con menor volumen de producción. Incremento de los precios de los productos. Al haber reducciones repentinas de la productividad agrícola de forma continua, puede provocar un aumento generalizado de los precios. Pero ¿qué ocurre directamente en los olivos? La floración del olivo comprende varias fases claves. Empezando con el despertar de las yemas en primavera, que se transformarán en inflorescencias, es decir, en grupos de flores. Pero hay más detalles que observamos cada año: Despertar de las yemas: este momento es cuando comienza la floración del olivo. Las yemas se despiertan y comienzan a desarrollarse cuando las temperaturas empiezan a aumentar en la primavera. Esto sucede cuando la temperatura ambiente alcanza un rango entre 18 a 21º, aproximadamente. Desarrollo y formación: a partir de las yemas, se forman las inflorescencias, que son los grupos de flores en los que cada flor tiene el potencial de convertirse o no en una aceituna. Antesis: es el momento en que las flores se abren y se produce la polinización. Este es el punto culminante de la floración del olivo y de la trama. Por ello, es crucial para la formación de las aceitunas. Este momento tiene el nombre científico del proceso de la floración. Cuajado: Una vez se polinizan las flores, estas quedan fecundadas y comienzan a desarrollarse en aceitunas en un proceso conocido como cuajado. Tened claro que cuando las temperaturas suben, el olivar puede verse afectado negativamente, sobre todo en el momento del cuajado o por la aparición de nuevas plagas que desconocíamos podían afectarle. La trama del olivo se llama a la flor que nace o el momento previo a que nazca el fruto. Este proceso forma parte de la floración del olivo, y es una parte clave en el ciclo de vida en la vida de este árbol y es un proceso fundamental para la producción de aceite de oliva. El proceso, conocido científicamente como antesis, tiene lugar entre primavera y verano y es un momento clave para determinar la cantidad de aceitunas que producirá un olivo. Un buen año de floración puede llevar a una excelente cosecha, lo que redunda en una producción de aceite de oliva abundante y de alta calidad. Por el contrario, factores adversos como el clima, la falta de agua, sequías o la aparición de plagas durante esta época pueden tener un efecto negativo en la producción de aceite de oliva.  Se estima que la época ideal de la floración debe tener una temperatura que oscile entre los 18 a 21º. Lo normal durante las semanas de abril y comienzos de mayo.  El problema es que llevamos varios años superando los 30ºC, desde el mes de abril. Subiendo grados…