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LA HUERTICA

¿Qué es el Consumo Inteligente?

Cuidamos al detalle la entrega

Cuando empezamos con el proyecto de La Huertica, hace más de diez años, repetíamos una frase muy a menudo que resumía nuestra filosofía: “Menos es más”, pero ¿Qué significa? Parece una frase simple, pero en ella se resume el futuro de todos nosotros. Hay conseguir un consumo más responsable y sostenible que haga viable el objetivo de “hacer más con menos” y nos ayude a ahorrar tanto energía como dinero a la hora de hacer nuestras compras. Si en el resto del mundo se consumiese al ritmo europeo, se necesitarían dos planetas como el nuestro para poder soportarlo. ¿No os parece abusivo? Hay que ser inteligentes. Como decían los Payasos de la Tv: ¡Usa la lógica! El “consumo inteligente” se está abriendo paso y son muchas las personas que han decidido aprender a vivir con menos para lograr una vida más sencilla, sana y solidaria. Pero, y tú ¿qué tipo de consumidor eres? Tú y yo, y todas las personas que habitan en el planeta somos consumidoras y, al consumir, decidimos y esa suma de decisiones que una persona toma al consumir, dirige el mercado y la economía en su conjunto. Consumo consciente La persona que consume siendo consciente de su poder como consumidor, sus derechos y obligaciones, que sabe qué es lo que necesita, lo exige y asume las consecuencias de su modo de consumir, está consumiendo de forma inteligente. Consumo informado Todas las personas son libres de elegir lo que quieren consumir, pero para poder tomar esta decisión y decidir entre las distintas opciones que le ofrece el mercado, primero de todo, es imprescindible informarse. La persona que consume comparando calidad y precio previamente, que selecciona productos que satisfacen de forma real y efectiva las necesidades que tiene, está consumiendo de forma inteligente. Consumo crítico Cuando se oferta y se promociona un producto, detrás hay una serie de publicistas y proveedores que quieren vender su artículo o servicio, convenciendo al consumidor y la consumidora de la necesidad de adquirirlo. A veces, la publicidad asocia a este producto o servicio, características y valores que no son reales, como mejorar el estatus, tener más poder, conseguir ser más atractivo/a, tener más fama, etc. La persona que consume teniendo en cuenta este aspecto y desde un punto de vista crítico ante la publicidad y las modas, se valora y valora a las demás personas por lo que son y no por lo que tienen, está consumiendo de forma inteligente. Consumo saludable Gracias a los avances médicos, científicos y tecnológicos, podemos decir que hoy las personas han aumentado la expectativa de vida, gracias a los productos y los servicios que estos progresos proporcionan a la sociedad. Pero a veces, parte de esta evolución ha propiciado a seguir unos hábitos poco saludables y una vida sedentaria. La persona que consume pensando en su salud, llevando una alimentación completa y equilibrada, manteniéndose activa, duerme bien, modera el consumo de alcohol, no se automedica y evita fumar, es una persona que consume de forma inteligente. Consumo sostenible Hoy, el planeta y las sociedades sufren décadas de explotación, desperdicio y contaminación de la Tierra y de sus recursos naturales, sin restricciones y sin reflexionar sobre las repercusiones, comprometiendo el desarrollo y la vida de las generaciones futuras. La persona que consume pensando en los efectos que su consumo tiene en su entorno y escoge siempre que puede productos ecológicos y de proximidad, que usa el agua y la energía que necesita sin hacer un mal uso, separando la basura y aprovechando los productos, evitando tirar y malgastar, está consumiendo de forma inteligente. Consumo solidario La desigualdad económica en el mundo provoca que algunas personas puedan comprar todo lo que deseen y que otras, en cambio, apenas puedan consumir lo que es imprescindible para garantizar su supervivencia y poder vivir de manera digna. La persona que compra objetos y contrata servicios considerando los efectos de este consumo en otras personas y que, cuando le es posible, escoge productos artesanales y/o de empresas con políticas laborales justas y procesos de producción limpios, consume de forma inteligente. Consumo activo El consumo activo hace referencia a conocer los derechos que cada individuo tiene como consumidor, tomar decisiones responsables y contar con una red de apoyo de organizaciones de consumidores y usuarios para así garantizar la justicia y las buenas prácticas en el consumo. Esto hace que los consumidores sean más fuertes. La persona que consume de forma responsable y suma fuerzas con otras personas para conocer y defender sus derechos como consumidores, consume de forma inteligente. No olvidemos que: Que se puede comprar la cama, pero no el sueño. Que se puede comprar la comida, pero no el apetito. Que se puede comprar la casa, pero no un hogar. Que se puede comprar un reloj, pero no el tiempo. Que se puede comprar un libro, pero no el conocimiento. Que se puede comprar los servicios de un médico, pero no la salud. Que, con dinero, podemos comprar productos y contratar servicios, pero no podemos comprar el respeto, la vida, el amor, ni un planeta nuevo.

Es estado de ánimo en invierno

Nuestros estado de ánimo baja en invierno   Volvemos poco a poco a la rutina, más abrigados y más viejos. Tras el ajetreo navideño es muy posible que os encontréis más cansados, más débiles e, incluso, un poco irritables. No es preocupéis, es del todo normal.   En la actualidad, no hay un remedio específico para combatir ese cansancio y fatiga. Sin embargo, hay varias recomendaciones y consejos que se pueden seguir para mejorar el estado de ánimo y combatir esa tristeza invernal. Por ejemplo:   Tomar vitaminas. Si no recibimos la vitamina D de forma natural a través del sol, se puede tomar como suplemento. Además, hay infusiones, como el té de jengibre, que te ayudan a mantener las defensas a raya, evitar resfriados y conseguir vitalidad. Cuidar la alimentación. Debe hacerse una dieta variada y equilibrada y que aporte las vitaminas necesarias. Además, consumir alimentos azucarados y calorías vacías no hace más que empeorar la situación. Hacer ejercicio físico. No se trata de levantarse a las 6 de la mañana para ir a correr o entrenar en el gimnasio antes de trabajar. Lo importante es que sea regular, hacerlo al aire libre y, siempre que sea posible, a la luz del día. Te ayudará a aliviar el estrés y a conseguir un mayor bienestar y recibirás este aporte de vitamina D de la luz solar. Intentar instaurar rutinas de sueño. Descansar entre 6 y 8 horas diarias es fundamental. Para eso es importante intentar crear unas rutinas de sueño, acostándose y levantándose todos los días a la misma hora. Solo así es posible tener un patrón de sueño regular. Buscar nuevas actividades. Encuentra nuevos retos y actividades que te animen y te hagan estimular la mente. Puedes retomar un viejo hábito o descubrir una nueva afición que te mantenga animado. Pasar más tiempo fuera de casa. Hacer actividades en compañía, pasear, leer en un parque, etc. Recibirás más luz natural y tendrás la sensación de estar más animado.

Curiosidades sobre la Naranja

Curiosidades sobre la Naranja Sabías que… Las naranjas, junto con los pomelos, los limones y otros híbridos, forman parte de la misma superespecie de cítricos, capaces de cruzarse entre sí. Esto significa que la misma especie de árbol puede producir una variedad de frutas diferentes, desde naranjas dulces hasta limones agrios. Las características únicas de cada fruta vienen determinadas por la combinación específica de genes que se transmiten de los árboles progenitores. ¿Qué fue primero, la naranja o la mandarina?De los creadores de qué fue primero: el huevo o la gallina, llega la versión frutal: ¿qué fue primero, la naranja o la mandarina? Tendemos a pensar, quizá por el tamaño, que la naranja es la protagonista, la “madre” de la mandarina. Sin embargo, la mandarina vino primero, pues realmente la naranja es un híbrido, es decir, sale de la combinación de dos cítricos: 75% mandarina y 25% pomelo… La procedencia de este fruto que también da nombre al color naranja, no es del todo certera. Muchos sitúan su origen en China y Japón, otros aseguran que viene de India o Libia. Sea como sea, no llegó a España hasta el siglo X de la mano de los árabes. Además, como curiosidad, fueron los españoles quienes llevaron esta fruta al continente americano. Mermelada de naranja, la favorita de Isabel IIEn los jardines del Real Alcázar de Sevilla, el palacio en uso más antiguo de Europa y una de las joyas patrimoniales de España, salen los cítricos amargos con los que se elaboraba la mermelada que endulzaba el paladar de Isabel II y de todos los que en la corte británica tienen la dicha de disfrutar de tan sevillano manjar. Esta tradición se remonta a la época de Alfonso XIII y se recuperó en 2019. ¿Por qué unas naranjas tienen pepitas y otras no?Lo que hace que las naranjas y mandarinas tengan pepitas es la variedad de la fruta. Algunos cítricos son capaces de polinizar sus propias flores, lo que se denomina autopolinización. Al polinizar sus mismas flores esos cítricos van a tener pepitas en la mayoría de frutos. Hay otras variedades que no son capaces de auto polinizarse y no producen pepitas. Para que esas variedades produzcan semillas se tienen que polinizar a través de las abejas o el viento con alguna otra variedad compatible

Agricultura Integrada y Agricultura Ecológica, sus diferencias.

Agricultura Integrada y Ecológica, diferencias.   En La Huertica solo encontrarán productos naturales con residuo cero (sin ningún tipo de fitosanitario que no sea orgánico) bajo ciertos certificados de producción: La producción Ecológica y la producción Integrada. Ambos métodos de agricultura tienen muy pocas diferencias, pero nos gustaría que vosotros lo tengáis bien claro.   Todos sabéis que Murcia es la huerta de Europa, donde los controles de producción son muy altos y exigentes. Por aquí la mayor parte de cooperativas de fruta y hortaliza, exportan el 90% de sus productos a Europa, porque son de altísima calidad, utilizando, siempre todas la pautas de control que exigen estos mercados.   Alemania es el país que mayor demanda de productos ecológicos de nuestra tierra y los paga muy bien, por eso casi todos los agricultores optamos por producir bajo sus estándares para poder asegurar siempre la venta de nuestro producto a buen precio. La superficie de producción convencional es muy pequeña en Murcia (por ser más barata), aquí predomina la agricultura ecológica y la integrada porque a parte de dar más dinerito, nuestra tierra carece de plagas de invierno, donde predominan las plagas de humedad (hongos) que aquí son inexistentites, pero ¿cuáles son sus diferencias?   Afortunadamente, la constatación de la creciente degradación del medio ambiente, ha incrementado la sensibilidad ambiental de nuestra sociedad, al igual que ha ocurrido en prácticamente todas las sociedades desarrolladas. Al mismo tiempo, y mucho más, después de las crisis alimentarias sufridas, los consumidores están mostrando su preocupación y demandan mayor seguridad alimentaria.   En resumen, en estos momentos hay un interés creciente por la calidad, seguridad y salubridad de los alimentos que incluimos en nuestras dietas. Como alternativa a la agricultura actual, a la que denominamos agricultura convencional y sin renunciar al objetivo de producir alimentos en cantidades suficientes, se han desarrollado modelos de agricultura basados fundamentalmente en el respeto al medio ambiente y en la obtención de alimentos más saludables. Uno de esos sistemas es la agricultura ecológica (AE), cuyo inicio hay que buscarlo en determinados movimientos filosóficos de principios del siglo XX y que aparece como un método de producción agraria en el que el uso de plaguicidas y fertilizantes y, en general, de productos químicos de síntesis queda prohibido.   Otro sistema, en este caso impulsado por la Organización Internacional para la Lucha Biológica es el denominado Producción Integrada (PI), que de una forma internacionalmente aceptada se define como “un sistema de explotación agraria que produce alimentos y otros productos minimizando el uso de agroquímicos, mediante el uso de recursos naturales y de mecanismos reguladores para reemplazar los insumos contaminantes y para asegurar una producción agraria sostenible”.   Ambos sistemas pretenden obtener alimentos de máxima calidad nutritiva y organoléptica, conservando el suelo y los recursos naturales. Si bien, como se puede deducir de sus intenciones, existen muchas similitudes entre ambos modelos, existen también grandes diferencias, que reflejan el origen de cada uno de los tipos de agricultura y en cierta forma las ideas de la Agricultura ecológica y Producción integrada   En la agricultura ecológica no se permite el uso de productos de síntesis, ni como agroquímicos ni como fertilizantes. En ambos casos sólo se pueden usar productos naturales, y algunos de uso tradicional. En la producción integrada, su uso está regulado. El control de los productos, en ambos casos se prohíbe la producción “paralela”, es decir cultivar el mismo producto también en agricultura convencional. Esto es lógico si se quieren evitar la comercialización como producto con denominación, de productos cultivados de forma convencional, bien por error o bien de forma intencionada. Por esta misma causa, las explotaciones deberán poner a disposición de los inspectores, toda la documentación que estos les requieran.   En PI, los productores deberán tener libros de registro donde anotarán todas las labores, análisis, dosis de riego y fitosanitarios utilizados. En AE., la obligación no es explícita, pero está incluida implícitamente en los requisitos mínimos de control. Por esta misma causa, en ambas legislaciones se prohíbe almacenar conjuntamente productos procedentes de agricultura controlada y de convencional.   En la producción integrada no existe ningún periodo anterior al cultivo que se “califica” en el que el operador haya tenido que estar sometido a la supervisión del organismo de control. En la campaña en que se inscribe, si cumple con la normativa exigida, su producción se considerará obtenida mediante el método de producción integrada. Sin embargo, en AE, el operador deberá haber aplicado en su parcela los principios de producción ecológica durante un periodo de al menos dos años antes de la siembra o tres años antes de la cosecha en el caso de cultivos vivaces (salvo praderas), antes de que su producto tenga la indicación de que ha sido producido mediante el método de producción ecológica.   Resulta evidente que si usando pocos o ningún fitosanitario y con estrictos controles de abonado, se quieren mantener los niveles de producción y las características de los productos, especialmente los hortofrutícolas, los conocimientos técnicos deberán ser superiores a los actuales.   Los agricultores que practiquen la PI deberán tener una adecuada formación técnica y medioambiental. Esta formación no es obligatoria en el caso de los agricultores ecológicos   La PI regula algunos aspectos como el mantenimiento del entorno de la parcela, en lo que se refiere a plásticos, envases vacíos de fitosanitarios, manipulación almacenaje etc. De hecho, en los Reglamentos específicos puede estar regulado prácticamente todo el proceso de producción desde la preparación del terreno hasta la comercialización. Varios de los Reglamentos de producción de fruta consultados regulan el momento óptimo de recolección, el transporte a central, la forma de almacenamiento e incluso la clasificación de la fruta por calibres y por calidades.   Conclusión: En lo agronómico, la agricultura ecológica postula los principios generales, sin legislar mucho más allá de esos principios básicos que podríamos resumir en no utilización de contaminantes y conservación del suelo y la biodiversidad. La interpretación de que estos principios se cumplen (en cada parcela), la… Seguir leyendo Agricultura Integrada y Agricultura Ecológica, sus diferencias.