LA HUERTICA

Y llegó el Otoño a nuestra mesa

La fruta de la granada está presente en diversidad de símbolos y motivos religiosos. Este fruto se puede encontrar en las vestiduras de los sacerdotes. Sin ir más lejos en el escudo de España aparece la granada. Leonardo Da Vinci y Botticelli ya la utilizaban en sus cuadros. Se pueden ver figuras del niño Jesús con una granada en la mano, en las manos de la virgen simbolizando la castidad. E incluso Federico García Lorca la incluía en una canción oriental “La Granada es Corazón”.

Y llegó el Otoño a nuestra mesa

Ha llegado el otoño y aunque para muchos es la estación más romántica del año, con él suelen llegar estados anímicos más bajitos, sensación de cansancio y debilidad, apatía, tristeza… también se une la depresión post vacacional y nuestro cuerpo tiene que adaptarse a todos los nuevos cambios que genera este cambio de estación.

 

Nuestro organismo tiene que reforzar su sistema inmunitario, para afrontar el cambio de temperaturas. Tenemos que adaptarnos a menos horas de sol, lo que se traduce en menos serotonina, es la “hormona de la felicidad y del bienestar” esta hormona nuestro cuerpo la fabrica cuando hay luz y para ello necesita triptófano, un aminoácido que lo tenemos que aportar a través de la alimentación o a través de suplementos. Al final del día esta serotonina es transformada en melatonina, hormona que regula el sueño, al tener muchas horas de oscuridad, fabricamos mucha más melatonina que en verano con lo que tendemos a estar más somnolientos y cansados y necesitamos dormir más.

 

Igual que los animales mudan el pelo y se preparan para la hibernación acumulando grasas, nosotros contamos con los alimentos propios de cada estación para adaptar nuestro cuerpo y nuestra mente a las nuevas circunstancias.  

 

Necesitamos nutrirnos de forma diferente que en verano, ya no necesitamos toda esa fruta y ensaladas de verano que nos aporta tantos antioxidantes y vitaminas, debemos de incluir platos más calientes y guisos con más minerales para reforzarnos e ir preparando nuestro cuerpo para la llegada del frío.

 

Frutas de otoño

El verano cuenta con frutas jugosas como fresas, sandías o melones, pero en otoño toman el relevo otras muy sabrosas:

  • El higo marca el final del verano, empieza a darse a finales de agosto y su etapa de maduración óptima es en septiembre. Su sabrosa pulpa es una fuente importante de potasio, calcio y fibra. Este fruto ayuda a controlar el colesterol y ayuda a regular el intestino.
  • La manzana es uno de los frutos más conocidos en nuestro país. A pesar de que algunas variedades ya se recogen en julio y agosto, la mayor parte de la producción tiene su punto óptimo de maduración entre septiembre y octubre. La manzana tiene un alto contenido en fibra, minerales y vitaminas. Contienen un 80% de agua por lo que son ideales para mantener el cuerpo hidratado e incluso su contenido en pectina ayuda a mantener a raya el colesterol y previene enfermedades coronarias.
  • Mandarinas y naranjas. Probablemente has notado que a finales de agosto las naranjas suben de precio y disminuyen su tamaño. Es un ejemplo claro de qué ocurre con las frutas estacionales al comprarlas fuera de temporada. Esta fruta es fuente de vitamina C, tiamina, ácido fólico y fibra. Ayudan a prevenir catarros, regulan el colesterol y son recomendables para casos de anemia.
  • Las uvas son uno de los alimentos característicos de la dieta mediterránea. Más allá de uso enológico, las uvas de mesa contienen todas las vitaminas del grupo B y minerales como potasio, magnesio y azufre. Son perfectas para comer con carnes, pescados y pescados no grasos.
  • A pesar de ser un fruto tradicionalmente importado, existen grandes plantaciones de aguacate en Málaga y Granada, siendo España el único país productor de aguacate de toda la Unión Europea. Su recogida se da entre noviembre y mayo, en función de la variedad. Es un alimento graso, pero está constituido por grasas monoinsaturadas donde destaca su elevado contenido en omega-3.
  • Castaña. Entre octubre y diciembre es el momento de recoger las castañas. Este fruto es muy versátil y puede emplearse en guisos, comerse en crudo o incluso usarse para hacer harina. A nivel nutricional, las castañas tienen mucha fibra y elevadas concentraciones de calcio

 

Verduras de otoño

Al igual que las frutas, el otoño es la época de recogida de muchas verduras y hortalizas protagonistas de nuestra gastronomía:

  • Esta hortaliza suele producirse las últimas semanas del verano y primeras del otoño, antes de las primeras heladas. Tiene más de un 90% de agua y un gran contenido en potasio y vitamina C.
  • Acelgas y espinacas. Aunque ambas son verduras que pueden consumirse todo el año, tanto las acelgas como las espinacas tienen en otoño su temporada óptima de maduración. Presentan importantes contenidos de ácido fólico, vitamina A y otras vitaminas.
  • Las calabazas se asocian a Halloween, Samaín y otras festividades otoñales dado que es su época de producción. Este alimento de otoño es rico en beta-caroteno, vitamina C y gran aporte de fibra.
  • Brócoli. Esta crucífera es una fuente excelente de vitamina C, ácido fólico y niacina. Muchas de sus vitaminas suelen perderse al cocer esta verdura en el agua por lo que es recomendable su cocción al vapor para mantener todas sus propiedades.
  • Coles y Repollos. Estas hortalizas clásicas de invierno aportan grandes cantidades de vitamina C y contienen una gran cantidad de flavonoides, antioxidantes naturales. Es habitual cocinarlas con una menestra, cocerlas o guisarlas.

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