Ir al contenido principal

LA HUERTICA

Zarangollo murciano

 

El zarangollo murciano es uno de esos platos tradicionales sencillos que resaltan el sabor de los buenos productos de la huerta. Y es que es algo tan simple como pochar cebolla, calabacín y patata, y luego incorporar los huevos para realizar un revuelto.

 

Hay que decir que la receta de zarangollo murciano no lleva siempre patata, es más la receta original es solo con calabacín y cebolla. Pero es bastante normal encontrar el zarangollo murciano con patata y es así como lo preparamos nosotros.

 

En Murcia el zarangollo se sirve como aperitivo, tanto caliente como frío, es una tapa que no puede faltar en las Fiestas de Primavera y en la Feria de Septiembre. Pero la verdad es que es un plato muy hogareño, que se presta muy bien como cena, acompañado con una ensalada, e incluso como acompañamiento para carnes. Lo primero y más importante es hacer nuestra receta de la manera tradicional, como la hacían los antiguos huertanos, usando productos naturales de la tierra murciana, y que mejor que las cebollas y los calabacines del huerto de mi padre para ello.

 

  1. En primer lugar, lavamos, pelamos y cortamos muy bien, dos cebollas en juliana y un calabacín en rodajas finas, para que se haga antes.
  2. Ponemos en una sartén un chorrito de aceite de oliva e incorporamos la cebolla y el calabacín. Dejamos cocer poco a poco hasta que esté todo bien hecho y pochado.
  3. Cuando esté listo, incorporamos dos huevos e integramos a modo de revuelto, hasta que esté el huevo hecho.
  4. Salpimentamos al gusto y servimos.

Por LA HUERTICA

Soy seguidora de muchísimos perfiles de gente que tiene su huerto Que cultiva sus cebollas, sus tomates, sus aromáticas… y me encanta verlo. Pero yo no vendo eso. Yo vendo origen. Vendo herencia. Vendo desde la semilla que lleva generaciones adaptándose a esta tierra. Murcia, una tierra ligada al comienzo de la agricultura mediterránea. De un puerto como Cartagena, donde durante siglos llegaron semillas de otros continentes a través de la Ruta de la Seda. Lo nuestro no es solo cultivo. Es memoria. Es adaptación. Es arte en agricultura

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *