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LA HUERTICA

Me flipa, el Romanesco

Es una verdura curiosa, no solo por la forma que resulta preciosa si no, también, por el sabor. El romanesco fue documentado inicialmente en Italia en el siglo XVI. Es una variedad de col verde italiana que pertenece a la familia de las crucíferas. Una verdura típica de los meses de invierno que destaca por su color verde lima.   El aspecto de esta verdura es muy característico ya que las inflorescencias se agrupan formando estructuras cónicas.   La estructura del romanesco presenta geometría fractal: su estructura básica se repite en diferentes escalas y tiende al infinito desde la autosimilitud. El número de inflorescencias sigue la sucesión numérica de Fibonacci (0, 1, 1, 2, 3, 5, 8, 13, 21, 34…) empezando por la unidad, cada uno de sus términos es la suma de los dos anteriores, es muy frecuente observarlo en la naturaleza y se sigue en el número de hojas de un tallo, en las espirales de los girasoles o en las piñas.   Esta acepción de la palabra romanesco no existe en la actual versión de la Real Academia de Lengua Española, a lo mejor los miembros aún no la han probado.   El romanesco es una fuente de fibra, vitamina C, provitamina A, calcio, potasio, ácido fólico, y fósforo, y es conocida por sus propiedades diuréticas.   Se puede degustar de distintas formas, cocido, al vapor, en cremas, batidos o incluso crudo en ensalada. Es una verdura muy recomendada para dietas de adelgazamiento. A mi me encanta cocida o al vapor, al horno gratinada con queso o con besamel; con pasta como si fuera un pesto y en lasaña. Hasta la he hecho al microondas, por falta de organización, con un poco de pimentón y estaba riquísima.

Cosas que no sabías sobre la naranja

Sabías que…   El país que más cultivo de naranjas posee es Brasil, con más de la mitad de la producción mundial en su haber. La naranja es de color verde en los climas tropicales y de color naranja en los climas templados. La editorial de cómics Marvel creó un personaje llamado Capitán Citrus con el objetivo de que se vendiera más zumo de naranja. El tercer sabor favorito en el mundo es el de la naranja. El primero y el segundo lugar lo ocupan el chocolate y la vainilla respectivamente. La naranja se puede comer entera. De hecho, en algunas culturas se llega a comer hasta la cáscara debido a sus múltiples propiedades. En nuestro país hay más de 35 millones de naranjos y en el mundo existen más de 600 tipos de naranjas. Se relaciona a las naranjas con los frutos dorados del Jardín de las Hespérides de la mitología griega. Dicho jardín era un huerto propiedad de la diosa Hera y en él había un árbol que daba unos frutos dorados que, según se decía, proporcionaban la inmortalidad. Se cree que el jardín estaba situado en un rincón lejano de occidente, tal vez en el Atlas marroquí el cual está poblado de naranjos. En China está considerada un símbolo de buena fortuna y se suele consumir el segundo día de la fiesta de Año Nuevo, y en Vietnam se obsequia con ellas a los recién casados, como un símbolo de fecundidad. En nuestro país fue utilizada en un principio con fines decorativos debido a su sabor amargo, pero más tarde se consiguieron variedades más dulces. A diferencia de lo que todos pensamos, el mito de la media naranja no se asocia al amor. Este mito se remonta al “Banquete de Platón” en el cual se describe una época donde los seres humanos eran esféricos y se creían perfectos. Por este último motivo, Zeus los castigó cortándolos por la mitad con el objetivo de que estos seres pasaran sus días buscando su otra mitad por la Tierra… Y cuando se encontraban ambas, se abrazaban y se unían con ardor tal que perecían de hambre e inacción, no queriendo hacer nada la una sin la otra… ¡Vaya con el amor platónico! Por cierto, a la fruta de la naranja no se la menciona en ningún momento en dicha obra, lo de la “media naranja” vino después.

Curiosidades del Aguacate

La palabra «aguacate» proviene del náhuatl (lengua mexicana)  “ahuacatl” que significa «testículo».  No sabemos si el nombre recibido se debe a la forma o a cómo cuelga del árbol, pero si lo observamos bien, tiene cierto sentido.  El aguacate es una fruta. Concretamente, se trata de un tipo de baya.  Crece rápido pero tarda en dar su fruto. Si tenemos un terreno podemos probar a plantar la semilla del aguacate y, seguramente, el árbol comenzará a crecer. Pero para que empiece a dar frutos tendremos que tener mucha (mucha) paciencia. Y es que suele tardar entre 7 y 10 años Aunque se haya puesto de moda ahora en algunos países, la realidad es que se trata de un fruto que se consume desde hace unos 7.000 años. Símbolo del amor. Así se consideraban los aguacates en la cultura azteca porque los árboles del aguacate florecen siempre en pareja.  Una vez quitado del árbol tarda unos siete días en madurar. Si lo metemos en el frigorífico la maduración se ralentizará, mientras que si lo envolvemos en papel de periódico, lo metemos en una bolsa o lo colocamos en el frutero junto con plátanos o manzanas, la maduración será más rápida.

La almendra, siempre en casa por Navidad

  Los almendros han formado parte de nuestro paisaje mediterráneo desde que los fenicios trajeron las primeras almendras junto con los primeros dátiles, ambos procedentes de Asia.   Sin embargo, en nuestro país, los mayores responsables de la introducción y profusión de la almendra en la cocina son, sin lugar a dudas, los árabes, que a lo largo de los siglos habitaron gran parte de la Península dejaron tras de sí costumbres alimentarias traídas del Oriente como es la utilización de los frutos secos, dátiles o uvas pasas triturados o picados para endulzar los platos y modificar su consistencia. Utilizaron la almendra para todo tipo de platos, dulces y salados, pero sin lugar a dudas es en la repostería a base de almendra y azúcar o miel donde estos usos culinarios alcanzan cotas insuperables: mazapanes, turrones o alfajores son algunos de los estandartes de tan goloso ejército.   No es hasta el siglo XIX y, sobre todo, el pasado siglo, cuando el cultivo de los almendros se expande hacia las tierras de secano del interior del sureste español compartiendo junto al olivo la supremacía entre los árboles cultivados.   La pertinaz sequía de las últimas décadas, y muy especialmente la de los ochenta, provocó junto a otros factores, la irremediable decadencia del secano y sus cultivos, desciendo sus rendimientos globales y también la superficie cultivada.   Las causas de este bajo rendimiento son consecuencia de su cultivo en terrenos de secano con baja calidad de suelo, variedades poco seleccionadas, reducida protección fitosanitaria, poco o nada abonados.   Las almendras junto con las nueces y, ahora también, los pistachos son los únicos frutos secos o de cáscara que se cultivan en la Región de Murcia. Los frutos secos tienen en su composición menos de un 50% de agua y numerosas sustancias de elevado valor para la nutrición humana: las proteínas, las grasas insaturadas (con elevados niveles de ácidos grasos esenciales), los minerales y las vitaminas (especialmente las vitaminas E, A, B1 y B2). Por esta elevada concentración de principios nutritivos es por lo que algunos los denominan super alimentos o alimentos concentrados.   Entre todos estos nutrientes cabe destacar, por su elevado contenido en comparación a otros alimentos, las grasas y la vitamina. Este elevado contenido graso, superior al 50% en peso, es el responsable del alto valor energético o calórico de los frutos secos (almendras, avellanas, nueces del Brasil, anacardos, nueces de macadamia, pecanas, piñones, pistachos y nueces) y el que limita su inclusión en las dietas. Sin embargo, es importante subrayar que, estas grasas son mayoritariamente insaturadas o poliinsaturadas (más del 75%) y, en consecuencia, resultan beneficiosas para el organismo.   Los frutos secos son, además, una fuente extraordinaria de Vitamina E, con efectos antioxidantes y, por tanto, protectores de la oxidación del colesterol LDL en la sangre, disminuyendo el riesgo de enfermedades cardiovasculares, y de determinados tipos de cáncer.   Las almendras, frente a los demás frutos secos, destacan por su elevado contenido en el ácido graso monoinsaturado oleico (36% en peso), por lo que su consumo frecuente ayuda a disminuir los niveles de colesterol total y colesterol «malo» o LDL, y en vitamina E (28 mg por 100 g). Una ración de almendras de 30g aporta el 50% de la cantidad diaria recomendada de Vitamina E.   Las almendras también contienen cantidades significativas de minerales como el calcio, el magnesio, el potasio, el cobre, el fósforo o el zinc. De hecho, el contenido en calcio alcanza los 250mg por 100 g, lo que la convierte en una fuente excelente de este mineral para aquellas personas que no pueden o no quieren tomar leche o productos lácteos, como es el caso de los veganos.  

El Cultivo Ecológico y Tradicional de la Región de Murcia

Muchos ya conocéis las maravillas de la huerta de Murcia. Hasta hace poco siempre me quejaba de que Murcia era la eterna desconocida. Nunca se hablaba de la calidad de nuestros productos. Desde niña he oído que las mejores naranjas eran de Valencia, que los mejores pimientos o tomates eran de Almería, que la mejor fruta de hueso era de Aragón o que las mejores patatas eran de Galicia. Y no digo que no sean buenas, ni perores pero las nuestras son exquisitas también, incluso en invierno.   La Región de Murcia, y su rica huerta, están consideradas en Europa una de las tierras más fértiles y prósperas de toda España, dando origen a una industria agraria basada en la calidad y el equilibrio medioambiental.   El resultado de esta industria agraria es una amplia gama de productos hortofrutícolas que gozan de una sólida posición y gran prestigio en los mercados nacionales e internacionales, algunos de los cuales brillan con luz propia por sus excepcionales características y su indudable calidad. Las peras de Jumilla, melocotones tempranos de Cieza, uvas de mesa de Blanca, melón de Torre Pacheco, limones del Valle de Ricote, vinos de las Denominaciones de Origen de Yecla, Bullas y Jumilla, tomates de Mazarrón o el pimentón de Murcia son una clara muestra de ello. Pero esto mucho de vosotros lo sabéis.   La mayoría de verduras y hortalizas que podemos encontrar en la Región de Murcia tienen su origen en regiones asiáticas, Oriente Próximo, sur de Europa y Norte de África.   Especies como el ajo, apio, brócoli, calabazas o coliflores llegarían en un primer momento de la mano del pueblo romano, durante los siglos de dominación de la Península Ibérica (III a.C.-IV d.C.), pero sería con la invasión musulmana en la Edad Media (siglos VIII-XV) cuando su consumo y cultivo se desarrollaría gracias a las nuevas técnicas de control del agua mediante acequias y norias (ya comenzadas por los romanos). Este pueblo aprovecharía productos como el guisante verde, espinacas, judías verdes o cebollas por sus propiedades alimenticias y usos medicinales o terapéuticos.   La Región de Murcia tiene una gran tradición en el cultivo ecológico y ha sido pionera en la producción de frutas, hortalizas, arroz, uva, almendra y cereales con este sello. Ya en la década de los setenta se comenzaron a aplicar prácticas ecológicas en algunas parcelas.   La agricultura ecológica, también conocida como biológica u orgánica, es una forma de cultivar y cuidar la tierra de manera respetuosa con la Naturaleza, que excluye, normalmente, el uso de productos químicos (abonos, pesticidas, herbicidas, etc.) así como las semillas modificadas genéticamente (los llamados transgénicos u OGM). La clave es la prevención y su finalidad principal es preservar el medio ambiente, mantener o aumentar la fertilidad del suelo y proporcionar alimentos con todas sus propiedades naturales.   El factor climático ha favorecido la producción de cultivos en invierno en la región, al tratarse de una zona templada, con temperaturas suaves en invierno y a la poca lluvia que cae, evita las plagas propias de las estaciones frías (otoño e invierno) que son los hongos. Por eso nuestra producción de hortalizas se puede extender todo el año. Calabacines, tomates, berenjenas, pimientos, pepinos que producimos durante todo el año gracias al sol de cada día.   Entre los cultivos con mayor calidad:   Limón: Es el cítrico estrella de la Región, cultivado especialmente en el municipio del Valle de Ricote, el nuestro. Los destinos principales del «Limonar de Europa» son Francia, Reino Unido, República Checa y Polonia. Anualmente se recogen 230.000 toneladas. Melocotón: El municipio de Cieza es líder en la producción de melocotones. Catherina, Carson, Baby Gold 6, Andross, y Sudanel son algunas de las variedades más apreciadas por los consumidores, comercializadas prioritariamente en el centro y norte de Europa. Albaricoque: Los municipios especializados en el cultivo de albaricoque son Cieza, Abarán, Blanca y Ulea con una producción total de 107.000 toneladas en el año 2007 y con una previsión de crecimiento del 32% para 2008. Melón: El melón es uno de los productos agroalimentarios más importantes y típicos del municipio de Torre Pacheco. Entre sus variedades destacan Galia, Amarillo, Piel de Sapo y Cantaloup. Vid: Las 46.000 hectáreas de viñedo de la Región de Murcia abastecen a las bodegas de las tres Denominación de Origen de Jumilla, Yecla y Bullas, destacadas por su producción de tintos, rosados y blancos, y a la IDG de Vinos de la tierra del Campo de Cartagena. La D.O. Pera de Jumilla: de la variedad Ercolini, se caracteriza por su pulpa blanca y jugosa, de sabor dulce y un grado de azúcar superior a otros frutos de la misma variedad. Esta pera de color amarillo sobre fondo verde, con chapa rojiza en la cara soleada, se caracteriza por su mayor dureza, calibre y precoz recolección. Se trata de un producto que se exporta principalmente a Italia. Tomate: El tomate es el cultivo estrella del municipio de Mazarrón. El destino principal de este producto es el mercado europeo, concretamente el inglés, donde se comercializa más del 60% de la producción anual, que supera las 320.000 toneladas. Pimiento: Totana es la tierra del «pimiento de bola», con su propia denominación de origen. Este producto de dulce sabor, olor penetrante y poder colorante, es uno de los más apreciados del mundo. Anualmente se cultivan, entre todas las variedades, 160.000 toneladas. Brócoli o bróculi: El Valle del Guadalentín y Campo de Cartagena suministran la mayor parte de las 144.000 toneladas anuales de esta hortaliza, cuyo mercado principal es el Norte y Centro de Europa. Lechuga: Las 300.000 toneladas anuales procedentes de la Región de Murcia abarcan el 35% de la comercialización nacional. Las variedades de mayor producción son Romana, Iceberg (predomina en el Campo de Cartagena, Valle del Guadalentín y Águilas) y Batavia. Olivo: El cultivo de este árbol de la familia oleácea se asienta tradicionalmente en los municipios de Jumilla, Moratalla, parte alta de Lorca, Abanilla y Cieza. Almendra: La producción anual supera las… Seguir leyendo El Cultivo Ecológico y Tradicional de la Región de Murcia

Alcachofas, arcanciles en mi pueblo

Alcachofas, arcanciles en mi pueblo. Si bien el término más ampliamente utilizado en la actualidad es alcachofa, los güertanos dicen ‘alcacil’ o ‘alcancil’, en la zona de influencia del seseo del Campo de Cartagena ‘alcansil’, siguiendo el cauce del río Segura aguas abajo ‘arcansil’ y en los lindes con Andalucía ‘alcaucil’. Con los primeros fríos, apretados como puños, rotundos, macizos y ásperos, ocultando en su interior su blanco y jugoso corazón, llegan a nuestras verdulerías los alcaciles o alcanciles ‘de la tierra’, los más sabrosos, más tiernos y apetecibles. Son los alcaciles de temporada. Las alcachofas han constituido y todavía constituyen un importante alimento de nuestras dietas mediterráneas en invierno. El consumo de la alcachofa por el hombre podemos considerarlo relativamente tardío si lo comparamos con otros alimentos como olivas o cereales. Parece ser que no es hasta finales del siglo XV cuando unos jardineros italianos a partir de los cardos comienzan su selección buscando aumentar el tamaño de su flor (la alcachofa). Durante principios del siglo XVI se extendió su cultivo por la Toscana y de allí por el sur de Francia a España, cultivándose durante estos primeros siglos sólo para abastecer la mesa de las clases nobles. La primera referencia en castellano es en 1493 en Arte Cisoria o tratado del arte del cortar del cuchillo del Marqués de Villena de Aragón. Es en esta época cuando se valoran determinadas de sus propiedades: abrir el apetito, favorecer la diuresis, paliar las enfermedades hepáticas, y también sus supuestas propiedades afrodisíacas. Cultivo de la alcachofa La alcachofera requiere de terrenos bien trabajados, ricos en nutrientes y con buen drenaje. En nuestras latitudes se multiplica vegetativamente en verano a partir de una planta madre de la que sacamos al menos una yema basal con alguna hoja y una pequeña porción de raíces. Estos ‘renuevos’ se plantan introduciéndolos en la tierra previamente irrigada. En otoño, cuando la planta va creciendo, conviene eliminar la mayoría de los brotes que se forman en la base del tallo con objeto de conseguir frutos de mayor tamaño y calidad. Estos brotes de la alcachofera, dada su terneza, resultan muy apreciados por los gourmets, que les dan el mismo uso a que a los cardos. La cosecha de capullos, de alcachofas, ha de realizarse a medida que van alcanzando el tamaño deseado, siempre teniendo en cuanta que a mayor tamaño menor será su terneza, pero mayor los kilos de cosecha. La alcachofera puede durarnos varios años, pero en las modernas plantaciones se renuevan antes. ¡Si me las comiera yo! Propiedades de la alcachofa El componente mayoritario de las alcachofas, tras el agua que supone entorno al 84%, es la fibra. Esta última supone más de un 10% de su porción comestible, lo que le confiere el carácter de verdura rica en fibra, con los consiguientes beneficios de: Aliviar o prevenir el estreñimiento –al incrementar el peristaltismo intestinal o movimientos del intestino para hacer avanzar el bolo alimenticio–. Favorecer la sensación de saciedad –ya que la fibra absorbe mucha agua y se ‘esponja’–. Disminuir la absorción de las grasas de la dieta –porque la embebe y dificulta físicamente su absorción–. Prevenir el cáncer de colon –al servir de sustrato a determinadas bacterias intestinales que la fermentan liberando ácidos grasos de cadena corta, nutrientes de los colonocitos–. No obstante, su riqueza en fibra también tiene una desventaja: provoca flatulencia en aquellas personas propensas a este padecimiento, por lo que deberán moderar su ingesta. La alcachofa, al igual que otras verduras amargas, posee un efecto colerético –con capacidad de aumentar la secreción biliar– y por tanto favorecer la digestión de las grasas y prevenir la formación de cálculos biliares.

Brócoli, un alimento perfecto

El brócoli o Brassica oleracea L es una verdura perteneciente a la familia de las Crucíferas, al igual que la coliflor o las coles. En diferentes zonas de España es conocida con el nombre como brúculi o brécol. Se trata de una hortaliza con unas virtudes nutricionales muy destacadas y que encaja perfectamente en la dieta mediterránea. El origen del brócoli o brécol se asienta en los países con climas templados a orilla del Mediterráneo oriental, en Oriente Próximo. La Península de Anatolia, Líbano o Siria acogerían los primeros ejemplares de esta planta provenientes de una especie silvestre común con las coles y coliflores. Durante la época de dominio del Imperio Romano, esta verdura llegaría hasta la Península Itálica donde fue cultivada para consumo, llegando a ser muy popular en el país trasalpino. Pero sería mucho más tarde, a mediados del siglo XX, cuando su producción se desarrollaría en Europa. En España el cultivo de brócoli adquiere especial importancia aquí en Murcia, que es la mayor productora de brócoli del continente. Aunque la mejor época para comprar brócoli en el mercado son los meses de invierno y primavera, las nuevas técnicas de cultivo hacen que se puedan adquirir piezas de calidad durante prácticamente todo el año. Para seleccionar brécol de buena calidad es preciso que los racimos sean pequeños, compactos, limpios, con tonos brillantes, de tallo firme, así como un corte adecuado. Los ejemplares que presentan flores abiertas, texturas blandas, humedades o color amarillento deben rechazarse ya que son características que denotan defectos en la planta. Se puede conservar en casa de 3 a 5 días dentro de la nevera, sin lavar ya que podrían aparecer humedades, aconsejando introducirlo en bolsas de plástico perforadas para que no adquiera una textura fibrosa y leñosa. Para guardarlo en el congelador es necesario escaldarlo en agua hirviendo durante unos minutos previamente, hasta que alcanzan un tono brillante. Cultivo en el huerto Posee una forma similar a la coliflor, pero con pedúnculos florales menos prietos o compactos, conformando un ramillete o cabeza irregular y abierta. Sus hojas permanecen erguidas, con peciolos desnudos, limbos cuyos bordes se ondulan, así como nervaduras marcadas, blancas. El cogollo del brócoli puede llegar a desarrollar 20 centímetros de diámetro, rondando los 2 Kg, distinguiéndose colores diferentes según variedades: moradas, rojizas, blancas o amarillentas, siendo la más común la verde oscura en el tallo y verde azulado en el extremo de la flor. Su ingesta ofrece un sabor acre muy pronunciado. El brócoli se desarrolla en diversas fases: un periodo de crecimiento en el que sólo se aprecian las hojas; la inducción floral tras bajas temperaturas en la que se inicia la formación de la flor; floración propiamente dicha, los tallos crecen longitudinalmente y se abren las flores; y por último la fructificación donde se forman los frutos y las semillas. Los climas templados mediterráneos resultan óptimos para su cultivo, llegando incluso a proporcionar dos cosechas anuales, recolectadas en octubre y mayo. Variedades Las variedades de brócoli se clasifican según el ciclo de formación de la pella, quedando divididas en precoces o tempranas cuando se recolectan menos de 90 días tras la siembra, intermedias al ser cosechadas entre 90 y 110 días después de plantarlas, y tardías cuando necesitan más de 110 días para alcanzar un adecuado desarrollo. Propiedades nutritivas y salud Las propiedades del brócoli han hecho que sea conocido como ‘la hortaliza con mayor valor nutritivo’ en relación al porcentaje de peso de producto comestible. Está compuesto principalmente por agua, lo que conlleva que su nivel de calorías aportadas al organismo tras su ingesta sea mínimo, por lo que se recomienda en dietas de control de peso. Su aporte en vitaminas le confiere un excelente valor nutricional ya que proporciona, entre otras, vitamina B1, E, A y C. Estas sustancias contribuyen al mantenimiento de los tejidos corporales, aumentan la resistencia a las infecciones, regulan el correcto desarrollo del sistema nervioso e intervienen en el crecimiento, además de resultar beneficiosas para la elaboración de enzimas en el hígado y hormonas sexuales. También se otorgan al brócoli propiedades antioxidantes, colaboran en la formación del colágeno, de los huesos, dientes, glóbulos rojos y blancos. Entre los minerales que aporta esta verdura destaca el potasio, aunque cuenta también con cantidades específicas de calcio, zinc, yodo, hierro y magnesio. Intervienen saludablemente en la generación de impulsos nerviosos, actividad muscular, regulación de agua en la célula, funcionamiento de diversos órganos internos como los intestinos y mejora de la inmunidad. Los minerales, en concreto el yodo, son indispensables para el funcionamiento de la glándula tiroides, controlando así ciertas funciones metabólicas como la regulación de la temperatura corporal y el desarrollo del cerebro del feto durante el embarazo.